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Operación Marea Negra: Claustrofobia para pobres

Un thriller efectivo, que tira de tópicos para reflejar lo que quiere en los episodios que tiene y que disimula bien alguna carencia material

Operación Marea Negra: Claustrofobia para pobres 1

Operación Marea Negra parte de hechos reales para contar la historia de Nando, piloto del «narcosubmarino» capturado junto a costas gallegas en 2019. La serie de Prime Video cuenta el origen de la operación, el reclutamiento de la tripulación y el proceso de captura de la misma, así como las motivaciones del protagonista para convertirse en narcotraficante y participar en una misión tan arriesgada.

Cortita y al pie: Operación Marea Negra es un thriller que no se complica y en el que el paso de A a B está bastante claro. Las limitaciones técnicas, que las hay, se disimulan bien y Daniel Calparsoro y Oskar Santos le dan un pulso cinematográfico al suspense, aunque por su propia naturaleza sea un final anunciado. El cartel de «basado en hechos reales» nos avisa de cómo acaba todo, así que la cosa está en empatizar con Nando y ver qué pasa con él.

Operación Marea Negra es, aún así, una serie para quien guste de thrillers como el que su propia publicidad presenta, de un señor que no se sabe cómo acaba metido en un submarino que cruza al Atlántico con miles de millones en droga. Aunque tiene un par de apuntes, que suelen ser habituales en las historias de uno de sus directores, que la diferencia de otras narcoficciones de esta España de Dios, es lo que es. Si le gusta la propuesta, disfrutará. Si no, pues no.

Crítica de Operación Marea Negra con detalles de la trama

Tráiler de Operación Marea Negra

Si una cosa buena se puede decir de la serie es que, ya que va a jugar a contar esta historia a través de un antihéroe protagonista, ceba bien sus motivaciones. El primer capítulo presenta perfectamente, aunque sea tirando de algunos tópicos de este tipo de thriller, por qué una persona como Nando, en principio honesta, acabaría en un trabajo como el del narcotráfico. No es Fariña, que también jugaba con las cartas marcadas del basado en hechos reales, pero es mejor que otras «narcoficciones» patrias. Para empezar Vivir sin permiso, donde el personaje del propio Álex González tenía sobre el papel las mismas motivaciones de desclasamiento que el de aquí pero mucho menos creíbles.

Hay un algo de moralina en todo esto, claro. Queda claro que Nando no se lo merece, para que nos dé pena y queramos que escape, pero se insiste en que el crimen nunca compensa, como dirían en un cómic de Batman. El diálogo que le regalan a Marquina en ese sentido es muy tópico, pero precioso y casi necesario en tanta serie que le da glamour a la vida del narco. «Aquí sobra gente respetable, lo que quiero es que seas decente». No se desarrolla, pero se intuye, que los traficantes forman parte de eso que se llaman las fuerzas vivas. Con todo, no es el tema principal. También, como es habitual, y más en un caso como este basado en hechos reales y rodado con apoyo de la Guardia Civil y la Policía portuguesa, se nos ofrece el punto de vista de los agentes encargados de perseguir a Nando y sus jefes.

Al final todo eso es parafernalia para desarrollar un thriller sobre un buen tipo atrapado en una situación imposible. En cada capítulo, Nando está encerrado en un espacio o situación del que debe huir: su precariedad vital, la organización traficante, el propio submarino… o la Policía. En ese sentido, ya que es nuestro punto de vista, al menos se transmite bien el grado de asfixia que provoca pilotar un ataúd flotante como es el narcosubmarino amateur, que es a lo que hemos venido.

Así que, por supuesto, el interés sube considerablemente cuando se mete en el funcionamiento de la organización, en la fabricación artesana del mismo narcosubmarino y el funcionamiento de la base y quienes trabajan en él. Aunque, de nuevo, Calparsoro y compañía no se complican y tiran de tópicos de diverso pelaje, que solo tienen cuatro episodios. Más o menos funciona si uno decide meterse en situación. Hace falta cierto voluntarismo, porque en la «selva» y en algún momento en alta mar se nota que no hay tanto presupuesto como quieren hacer ver, pero en general funciona.

En resumen: Operación Marea Negra es un thriller efectivo en cuanto al caso real que quiere convertir en una historia de suspense, que tira de tópicos para reflejar lo que quiere en los episodios que tiene y que disimula bien alguna carencia material. No es mucho más, pero tampoco mucho menos. Para quien disfrute de este tipo de productos -como el que firma esta crítica, por ejemplo- y quizás aburrido para quien no.

Imágenes: Operación Marea Negra – Ficción Producciones / Prime Video

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