Reportajes | Festival de Sitges 2025
‘Luger’, la ‘buddy movie castiza’ que pasa de la comedia a la tragedia a ‘hostia’ limpia

David Sainz en 'Luger'
Luger es una trampa. Arranca como una comedia de acción algo canalla y va evolucionando hacia una tragedia con ritmo de wéstern crespuscular, uno de esos que regalan a sus protagonistas una derrota gloriosa. Dos buscavidas reciben el encargo de recuperar un coche robado en un polígono industrial. La cosa se irá complicando, y mientras los curritos y otra gente aún más peligrosa que ellos van y vienen, acabarán teniendo algo más en juego que cobrar o no, dependiendo más de su lealtad y su ingenio que de las hostias que pensaban repartir.
«La película habla de lealtad, sacrificio, segundas oportunidades…», explica a este medio su director, Bruno Martín, que debuta en el largometraje y estrena Luger en España en Sitges en la Sección Órbita tras recibir una Mención Especial en el Fantastic Fest de Austin, Texas. «La gente de barrio, que está siempre en la calle, lo más valioso que tiene es una especie de lealtad mucho más arraigada que en otros estratos. Y eso lo he querido contar mezclando dos cosas: las buddy movie del cine de acción de los 80 y los videojuegos beat’em up, que eres tú contra el barrio»

Jose A. Cano