Obituarios
Muere Juan Marine, el legendario director de fotografía y restaurador que lo fue todo en el cine español

Juan Mariné, al recibir el Goya de Honor 2024. ©Enrique Cidoncha
Fallece a los 104 años Juan Mariné, histórico director de fotografía en películas tan recordadas como La gran familia, Orgullo, Historias de la televisión, La ciudad no es para mí o Un millón en la basura. Mariné es reconocido como uno de los grandes maestros de la fotografía en el cine español, siendo uno de los tres únicos directores de la especialidad que ha recibido un Goya de Honor (2024), pero también por haber sido un innovador en la técnica fílmica.
Edgar Neville, José Luis Sáenz de Heredia, Antonio del Amo, Manuel Mur Oti, José María Forqué o Pedro Lazaga (con el que haría hasta 26 películas) contaron para algunas de sus películas con el trabajo de Mariné, que realizó más de 140 películas encargándose de la fotografía, desde los años 40 hasta finales de los 80, 40 años de carrera en los que, durante y después, también se dedicó a la investigación y a la restauración de películas, su otra gran pasión.
Pionero en el color (rodó la primera película en color en España) y el Cinemascope, Juan Mariné resolvió problemas de rodaje, ópticas y proyección de todo tipo para sus películas. Se hizo conocido por ser autodidacta en sus múltiples hallazgos técnicos y perfeccionista, al punto de que consiguió también convertirse en especialista del truco y el efecto, unas técnicas que pudo desarrollar sobre todo en el cine fantástico que rodó junto a Juan Piquer Simón en los años 70 y 80 (Supersonic Man, Mil gritos tiene la noche, La grieta, Slugs. muerte viscosa).
La figura de Mariné, multidisciplinar y capaz de encontrar soluciones para todo tipo de problemas de rodaje, efectos, proyección y conservación, recuerda a la de pioneros del cine de los orígenes en España como Segundo de Chomón o Fructuós Gelabert. Su contribución al cine es tal que existen hasta tres películas documentales, realizadas en la última década, dedicadas a su figura y trabajo: Juan Mariné: La aventura de hacer cine (2014), de Primitivo Pérez; Juan Mariné, un siglo de cine (2020), de María Luisa Pujol, y Juan Mariné, entre luz y sombra (2023), de Rafael Toba.
Juan Mariné, una vida de cine
La vida de Juan Mariné fue, como no podía ser de otra manera, de película. Empezó a hacer cine y fotografía durante la Guerra Civil, en la productora vinculada a la CNT SIE Films y fue soldado republicano en la contienda. Pasó por dos campos de internamiento y uno de concentración. Tras ser liberado y hacer el servicio militar, Mariné entraría en el mundo del cine. Fue clave en sus inicios como director de fotografía el cineasta Antonio del Almo, con el que rodaría hasta 13 películas.
Pero Mariné rodaría con los mejores directores del cine español de su época, integrado como uno de los profesionales más valorados en la industria. Además de los ya mencionados, participaría en la fotografía de películas de Carlos Serrano de Osma, Rafael Gil, Juan de Orduña y en numerosas comedias producidas o dirigidas por Pedro Masó, siempre buscando cómo mejorar la luz o el color en sus trabajos.
En los años 70 ya era reconocido también como investigador y restaurador fílmico, recibiendo en 1974 el Premio de Investigación Juan de la Cierva. Sus avances de ampliación y definición incluso llevaron a un formato de película que lleva su nombre: el Formato Mariné, que permite aprovechar mejor los negativos de las películas. En 1982 empezó a trabajar en Filmoteca Española, que, en su comunicado sobre el fallecimiento de Mariné, ha resaltado su «cariño, ingenio y profesionalidad de todos los aspectos de la preservación y difusión del patrimonio cinematográfico».
El Juan de la Cierva es uno de los reconocimientos que recibió Mariné en vida como figura esencial de la cultura española. En 1966 recibió el Premio Nacional de Fotografía, pero es que 1990 recibió la Medalla de Oro al Mérito de Bellas Artes; en el 94 fue Premio Nacional de Cinematografía; en 2001 fue Premio Honorífico Segundo de Chomón por la Academia de Cine; en 2015 recibió la Espiga de Honor en la Seminci de Valladolid; y en 2017 el María Honorífica del Festival de Sitges.
«Juan Mariné es un tesoro», dijo Fernando Méndez-Leite, presidente de la Academia de Cine, en el acto de entrega de su Goya de Honor hace un año. «Reconocemos al muchacho valiente que agarró una cámara por primera vez para dejar constancia de los horrores de la Guerra Civil; al soñador que decidió que si sobrevivía se dedicaría a su pasión, el cine, y cumplió su palabra; al profesional que ha puesto luz a centenar y medio de historias inolvidables; al alquimista que ha ingeniado fórmulas para que no olvidemos nuestro pasado fílmico; al archivo al que acudimos cuando queremos saber cómo fue aquel rodaje o cómo se logró aquel plano», resumió Méndez-Leite.


Arturo Tena