REPORTAJES | SITGES 2024
El metaverso como droga y el ‘body horror’ japonés dan forma a la comedia negra ‘Infinite Summer’

Tres amigas de vacaciones en los bosques de Estonia, una tecnología similar al metaverso pero tan avanzada que es indistinguible de la magia… o de la droga. Humor muy negro, parodia del cybepunk clásico… y mucho body horror inspirado en los manga japoneses de terror. Es la mezcla sicalíptica de Infinite Summer, película de Miguel Llansó (Jesus shows you the way to the highway), recién presentada en el Festival de Sitges y que viene a decir que sea cual sea el futuro de la inteligencia artificial y derivados, les daremos mal uso.
«La película nace de la idea de que la tecnología siempre funciona mal, siempre hay grietas por las que se puede colar algo inesperado», explica a Cine con Ñ el director. «Por suerte, porque si no viviríamos en una distopía fascista perfecta en la que nos controlarían completamente. Quise mezclar eso con los manga de terror de Junji Ito o el Fenix de Osamu Tezuka, que es una historia en la que se mezcla un diseño de personajes y de la narración muy Disney, pero también muy bizarra, con historias oscuras y una idea de eterno renacimiento a través de civilizaciones estelares. Eso… y la pandemia».

Jose A. Cano