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Críticas

Flores para Antonio: Un emotivo viaje de reconciliación de una hija con la memoria de su padre

Isaki Lacuesta y Elena Molina dan con una película que funciona como cuidado documental musical pero que se eleva al encontrar nuevas formas de mirar a un artista
Crítica de 'Flores para Antonio', el documental sobre Antonio Flores

Un concierto-homenaje a Antonio Flores, su padre, remueve algo en Alba Flores al inicio de Flores para Antonio. Debería cantar allí, pero no se siente capaz: apenas lo ha hecho desde que Antonio murió cuando ella tenía ocho años. La actriz empieza entonces a hacer preguntas a su entorno sobre él, abriendo una puerta que nunca antes se había atrevido a cruzar.

Flores para Antonio es el documental de Elena Molina e Isaki Lacuesta sobre la vida y obra del artista Antonio Flores, uno de los tres hijos de Lola Flores y Antonio González ‘El Pescaílla’ y seguramente el más talentoso a nivel musical de todos ellos. Pero, sobre todo, la película muestra el viaje de una hija hacia la reconciliación con la memoria de su padre, al que conoció solo durante su infancia.

La película está profundamente atravesada por Alba Flores: su decisión de abrir conversaciones pendientes y compartirlas ha convertido el proyecto en algo profundamente personal, con la carga emocional que eso conlleva. Lacuesta y Molina la acompañan con sensibilidad, aportando lirismo, estructura y contexto para que el planteamiento encuentre un cauce.

Flores para Antonio o quién fue Antonio Flores

<strong>Flores para Antonio</strong>: Un emotivo viaje de reconciliación de una hija con la memoria de su padre 1
©Concha de la Rosa

Para el fan de Antonio Flores o el simple curioso, Flores para Antonio ofrece un retrato completo como biopic musical: explica su talento como compositor, sus inseguridades y, por primera vez, da un relato más concreto de cómo y por qué se produjo su triste final. Además, se ha cuidado mucho que, entre entrevista y entrevista, la película respire a través de montajes, collages o fragmentos animados, lo que da buena cuenta del cariño con la que se ha hecho y el nivel de producción que hay.

Luego, y esto sí es más sello Lacuesta y Molina, la película resulta creativa también en la manera en la que se usan las imágenes de archivo, las cintas de Antonio o sus películas, resignificadas en distintos momentos para acercarnos a él de una forma nueva. De ahí surgen algunos de los momentos más bonitos del documental.

Las palabras y la música

<strong>Flores para Antonio</strong>: Un emotivo viaje de reconciliación de una hija con la memoria de su padre 2
©Concha de la Rosa

Pero, aunque todas esas imágenes del pasado complementadas en el presente darían para un buen documental, sería uno convencional si no tuvieran al otro lado de la pantalla a Alba Flores. Lo que eleva a Flores para Antonio a una categoría distinta es la conducción de su hija, en plena búsqueda personal, y la manera en que Molina y Lacuesta le conceden espacio para hacer su proceso en sus propios términos, sacándose las espinas a su manera.

Aunque la construcción guionizada se perciba en algunos momentos —que no desentonarían tanto si los Flores no fueran tan naturalmente espontáneos—, la respuesta genuina de Alba a lo que descubre de su padre, a lo que cuentan o le enseñan los demás de él, convierte la película en algo terapéutico incluso para quien la ve. No todos tenemos una casa como la de los Flores —si es que tenemos una—, pero todos tenemos una familia.

Flores para Antonio es una película sobre el alivio de romper el silencio, sí, pero también sobre todo lo que se dice sin hablar. Ahí reaparece lo realmente transversal: la música y el arte, que probablemente eran la manera en que Antonio habría querido hablarle de sí mismo a su hija, y la que Alba vuelve a encontrar como herramienta para comunicarse con él. Uno de los documentales españoles del año.


Dónde ver

Arturo Tena

Arturo Tena

Graduado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe crítica y análisis de cine desde 2010 y es socio de ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l'Escriptura Cinematogràfica). Después de trabajar en CTXT, desde 2018 dirige el medio especializado Cine con Ñ.