Suscríbete Iniciar sesión

Críticas

El molino: El viento que no está a favor

Un drama de personajes y cuentas pendientes con la energía eólica de fondo que desaprovecha buena parte de lo que puede ofrecer
Crítica de la película 'El molino', de Alfonso Cortés-Cavanillas

El molino cuenta la historia de una ingeniera (Pilar López de Ayala), Mayte, que trabaja en el Báltico en proyectos de energía eólica. Durante una visita a España, su jefe le encomienda la misión de cerrar un proyecto de nuevos molinos en un valle, poblado por 12 habitantes de un pueblo que resulta ser en el que se crió. Allí, sobreviven a la despoblación su viejo amor de infancia, Jaime (Asier Etxeandia), y su padre (Imanol Arias), anciano con alzhéimer que proyectó el primer molino de viento junto al padre de Mayte.

Alfonso Cortés-Cavanillas y su equipo de La Caña Brothers, productora que ha trabajado mucho con Movistar Plus+ en los últimos años —especialmente en documental junto a Jon Sistiaga—, siguen apostando por tener sus propios proyectos de ficción. Ahora recoge a parte del reparto (Etxeandía, Arias) con el que debutaron en su primera película, la estimable Sordo (2019), y se suma Pilar López de Ayala en el que es su regreso al cine español tras Rumbos (2016). Todos han creado este drama de personajes y cuentas pendientes.

Pese a esta unión de talento (al que se suman unos secundarios bien integrados como Claudia Traisac, Abril Zamora y Pablo Rivero) o quizá precisamente por ella, El molino se siente una película desaprovechada. No explora ninguno de los temas que, estratégicamente, están dispuestos de fondo en la historia ni tampoco plantea con un atisbo de originalidad nada más. Pese a que su bonito cierre compensa algunos pasos en falso, el conjunto no convence.

<strong>El molino</strong>: El viento que no está a favor 1

Una de las cuestiones más interesantes que surgen de El molino es el tema de la energía eólica, la desploblación y los problemas del campo español. A priori, podrían ser los mismos asuntos que se tratan en As bestas (2022)… pero no se tratan realmente. Cuando el personaje de López de Ayala viaja a su antiguo pueblo, un lugar despoblado, para plantear cómo se va a desarrollar el proyecto de instalación de los eólicos, finalmente no hay ningún tipo de conflicto al respecto.

El que representa el problema del campo es el personaje de Etxeandia, que es el único que no quiere participar. Pero finalmente se descubre que, en realidad, este hombre está resentido y deprimido, que su problema es que no quiere quedarse solo en este lugar, con los colores y aires del norte de España. Pese a que todo está fatal y hay que vender las vacas (un tema reducido a dos secuencias), al final parece como si todo aquello fuera más bien un problema personal que tenía que resolver este hombre en el psicológo que un asunto de gran calado económico, social y político.

Al final, uno se pregunta por qué se ha utilizado este valle cántabro para plantear estos asuntos (¿moda?, ¿paisaje?), que parecen no tener demasiada conflictividad o razones de fondo, cuando, en la realidad, sí la hay. También con la eólica. No vamos a decir que el objetivo escondido de la película sea hacer publicidad, pero la realidad es que coger este asunto solo para que distintas generaciones y familias se reconcilien resulta demasiado pobre como planteamiento general.

<strong>El molino</strong>: El viento que no está a favor 2

Este tema acompaña a otras decepciones de la película, como la que supone la dirección general de Cortés-Cavanillas, un director que siempre ha mostrado pulso y domino hasta en las producciones más pequeñas (esta, en el fondo, también lo es), y que no sabe muy bien qué hacer con el soso guión que tiene entre manos. La película resulta insípida en los tonos, la ambientación y los ritmos y hasta vulgar en la elección de planos, iluminación y puesta en escena.

Si se puede decir algo bueno de El molino es que, por lo menos, se mantiene fiel a la decisión que toma de tocar un aspecto de todos los posibles: el de la memoria sentimental. Aunque sea el aspecto menos interesante de todos los que podría haber tratado, lo ubica. Eso le permite dar con una rima, una conclusión y un final feliz para casi todos sus personajes principales. Por el resto, todo se queda demasiado esbozado, incluso la interpretación de una esperada Pilar López de Ayala que puede dar mucho más de lo que le ofrece esta película.

Arturo Tena

Arturo Tena

Graduado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe crítica y análisis de cine desde 2010 y es socio de ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l'Escriptura Cinematogràfica). Después de trabajar en CTXT, desde 2018 dirige el medio especializado Cine con Ñ.