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Series españolas

El Inmortal: Coitus interruptus

Un thriller sobre narcotráfico, desclasamiento y corrupción resuelto con solvencia profesional pero no que da lo que promete
El Inmortal: Coitus interruptus 3

El Inmortal narra el ascenso y posterior caída de la banda de los Miami, que controló el narcotráfico y el blanqueo de dinero en el Madrid de los 90 a través de negocios en la noche. Basada en hechos reales, recibe su título del sobrenombre que recibió el jefe de la banda, «el inmortal», después de varios intentos de acabar con su vida a los que, a pesar de que anduvieron cerca de lograr su objetivo, logró sobrevivir de forma casi milagrosa. Una historia sucia y violenta que se pase entre las discotecas más sórdidas de la Ibiza, la Marbella y el Madrid de la época.

Bueno, sin entrar en muchos spoilers, hay que advertir que esta serie no termina la historia que plantea, sino que presenta solo una primera parte que habrá de completarse con una bastante muy probable pero aún por confirmar segunda temporada. Es un poco una estafa no tanto narrativa, aunque un poco también, como publicitaria. El inmortal, digamos, no «muere» como serie cuando estaba previsto ni tampoco termina por contar lo que se supone que nos había vendido.

Más allá, juzgándola por lo que es, en sus ocho episodios, El Inmortal plantea un thriller sobre narcotráfico, desclasamiento y luchas entre mafias o policías corruptos interesante y resuelto con solvencia profesional pero que tampoco acaba de dar lo que promete. Los 90 como escenario son bastante accesorios, la dificultad para reflejar los hechos reales dado que siguen judicializados se resuelve reinventado todo salvo el nombre de la banda y parte de su modus operandi y la historia resultante no acaba teniendo la suficiente potencia por sí mismo como para desarrollar personalidad propia.

El Inmortal con detalles de la trama

El Inmortal: Coitus interruptus 1

El Inmortal no está basada en hechos reales sino inspirada, y en los detalles está el diablo. La particularidad del ex líder de la banda, Juan Carlos Peña, es que lo han intentado asesinar hasta siete veces, de formas bastante cafres -disparos en el pecho, atropellos, apuñalamientos, etc- y el tipo casi siempre salía indemne. Aparte, durante los 2000 este tipo, Juan Carlos Peña, se enfrentó en una cruenta guerra de bandas con sus antiguos socios, los hermanos Artemio y Álvaro López Tardón. Una disputa por el control de ‘Los Miami’ especialmente sórdida y sangrienta y que acabó con casi todos ellos detenidos.

El personaje protagonista, José Antonio, interpretado por un Álex García muy solvente, sería un trasunto de Peña. El inicio de la película adapta parcialmente uno de los atentados contra su vida, presuntamente, en el «presente», siendo toda la narración una suerte de flashback y dejando en el aire su supervivencia. Pero el primer intento de asesinato en ese pasado glorioso, el que le cuesta una pierna, llega en el final del último capítulo. Hasta contando dos agresiones con poco suspense, una estando en la cárcel, no vemos ni siete de los intentos de acabar con su vida.

Por otra parte, dado que la colaboración de Peña que se ha vendido con la serie es posible que haya sido nula y que tanto él como los López Tardón siguen pendientes de varios juicios -uno de los hermanos, en el que se basaría el personaje de Emilio Palacios, está en la cárcel en EEUU por blanqueo-, se trocan relaciones y dinámicas y la banda ficticia solo se parece ligeramente a la verídica. De hecho, ‘El Inmortal’ audiovisual es quien tiene a su hermano como socio y su rival, Fausti, es un antiguo sicario mexicano (Jason Day, el actor, es peruano) completamente ficticio, ya que todos los miembros de ‘Los Miami’ eran españoles.

Años 90 y promesas incumplidas

El Inmortal: Coitus interruptus 2

¿Está mal juzgar la serie por la forma en la que juega con su parecido con la realidad? Es posible, pero es lo que ha vendido como elemento diferenciador. Igualmente los 90 solo se notan en algún programa de televisión anecdótico, la ropa de los personajes de Jon Kortajarena o Teresa Riott y que la radio habla de Fermín Cacho. Por lo demás le añades móviles y es una serie actual, ya que las dinámicas de la época no influyen en el narcotráfico ni en la gran operación policial que en 1996 detuvo por primera vez a 18 miembros de la banda (y que aquí se cambia también para tener escenas carcelarias).

El problema, repetimos, es haber vendido la serie así sabiendo que no vas cumplir. Probablemente por cuestiones lógicas más que comprensibles, si recordamos que cuando se anunció el proyecto se acreditó como guionista a Javier Negre, «compañero» periodista famoso por sus condenas en los tribunales por inventarse cosas. Porque debajo de la publicidad de El Inmortal queda un thriller normalito, que picotea cosas de Fariña o Narcos y con un protagonista carismático, pero poco más, resuelto de forma eficaz (sus directores David Ulloa y Rafa Montesinos, vienen de Parot, La caza. Monteperdido y Perdida), muy previsible en sus relaciones y planteamientos.

Así, El Inmortal no es una serie «mala» o fallida, al contrario, es muy coherente en su planteamiento narrativo (excepto en que no «acaba», nunca alcanza el final que promete su escena inicial) y estético, pero que no cumple con lo que prometían ni la publicidad ni el planteamiento inicial del proyecto. Que este, por las razones que sean, haya resultado inviable, no es culpa de la serie en sí, pero sí provoca cierto coitus interruptus en la experiencia para el espectador.

Imágenes: El inmortal – Movistar Plus+
Jose A. Cano

Jose A. Cano

Jose A Cano (Lora del Río, Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha trabajado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con medios como El Salto o El Español, entre otros.