Series españolasSeries españolas 2021

Parot: ¿Tiene derechos un violador en serie?

La serie de TVE y Amazon es un buen thriller pero patina en la representación de los crímenes reales en los que se basa

parot-serie-cine-con-ñ-4

En el año 2013 decenas de presos de larga duración salieron libres tras tumbar el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo la llamada ‘Doctrina Parot‘, establecida por el Tribunal Supremo en 2006 y que alargaba las penas en determinados casos de delitos graves múltiples. Parot la serie se ambienta en esos días, cuando la decisión del TEDH, fueron excarcelados de rebote, además de los etarras alrededor de los que giraba el asunto legal, asesinos, violadores y pederastas además de otros criminales de toda índole. Estos criminales empiezan a aparecer muertos en circunstancias similares a la de sus víctimas y una pareja de policías con opiniones enfrentadas sobre el caso debe resolverlo.

Como serie de suspense, pocas pegas se le pueden poner a Parot más allá de que algún giro de la trama se pasa de retorcido para que sea más dramático y, si no nos ponemos tiquismiquis, con cómo funciona la Policía Nacional. Es decir, es un policial como cualquier otro pero que mantiene muy bien el pulso narrativo, apoyándose entre otras cosas en que el reparto es bastante bueno y en la tensión que le da basarse en un par de tragedias reales. Quizás un par de los sospechosos son demasiado obvios, pero tampoco molesta porque quieres ver cómo lo explican.

Si acaso, y antes de meternos en honduras, se le podría reprochar que esa tendencia a retorcer el caso para darle emoción al asunto tiende a tratar desde el morbo o el melodrama situaciones de violencia del mundo real. También es un poco cobarde el tratamiento del debate político presente en el argumento: el papel del sistema de justicia en una democracia. Parot parece decantarse, aunque tampoco va de frente, por un enfoque en el que si naces criminal mueres criminal y hacemos bien en mantenerlos encerrados el máximo tiempo posible, abusando del shock emocional que para público y personajes supone una violación.

Parot y el thriller (sin spoilers)

Parot: ¿Tiene derechos un violador en serie? 1

En Parot hay, más o menos, dos tramas más o menos paralelas unidas por la protagonista. Por un lado, la de la investigación de la inspectora y su compañero sobre el asesino de excarcelados con su máscara de mono. Por otro, la del crimen del que fue víctima ella misma cuando era joven y cuyo autor queda libre en el mismo proceso y regresa a su vida. En parte es un poco típica, incluso en el trauma del personaje de Adriana Ugarte -luego volvemos con esto- pero se añaden un par de giros para que parezca diferente, como la madre psicóloga especializada en presos, a la que da mucha credibilidad Blanca Portillo.

Incluso en las partes que parecen ya vistas, Parot «engancha» y la ligazón con la historia reciente -una de las víctimas es un terrorista etarra, el superior que interpreta Antonio Dechent hace referencias a los gobiernos de la época- contribuye a que no resulte genérico. También se intenta decir algo sobre las relaciones madre-hija, que la protagonista vive en los dos papeles, y una cierta crítica, aunque se pierde un poco, al sensacionalismo en la televisión. Está bien, cumple. Hace su trabajo.

Por ponerle una pega a esta parte, el villano que interpreta Iván Massagué es demasiado de opereta, más sacado de Mentes Criminales como acosador imposiblemente efectivo que reflejando la realidad de cómo se producen esas situaciones. La serie nos lo equipara con Hannibal Lecter o el Patrick Bateman de American Psycho a la mínima, con el giro de que siendo esto España se trata de un noble relamido de rancio abolengo y problemas con su padre… pero también lo pone a gritar sus intenciones a solas frente a una pantalla, momento que por mucho que se esfuercen la dirección y el actor en salvar, roza un poco ridículo.

Parot y la política (con spoilers)

Parot: ¿Tiene derechos un violador en serie? 2

La cosa es que Parot puede ser un thriller irreprochable, con su intriga, su suspense y sus giros de guión, y liarla pardísima al retratar la experiencia de las víctimas a las que, presuntamente, quiere dignificar. Seguramente del apartado anterior, sin haber visto la serie, habrán deducido que la inspectora Isabel Mora fue víctima de una violación. Solo en el primer capítulo se ven tres secuencias diferentes de este tipo, dos en flashback y una que se queda en intento pero que es lo primero que hace uno de los excarcelados -y primera víctima del misterioso asesino- nada más salir de prisión.

Esto ya te da un enfoque político a lo que muestra la serie, puesto que todos los pederastas y violadores que se muestran acaban reincidiendo de manera casi automáticamente y sin ninguna clase de arrepentimiento. El experimento sobre la reinserción de la madre de Isabel se presenta como ingenuo y su actitud pidiendo explicitar los traumas y denunciar, tratada como nociva para la salud mental de su hija. La serie, de todos modos, parece defender una cosa y la contraria según convenga a que el guión mantenga el suspense.

Pero es que además el acoso al que se ve sometida la protagonista deja la conocida «luz de gas» por una cosa tierna, pero precisamente en su exageración para transmitir la desesperación del personaje es como acaba en el fuera de juego: no se corresponde a la vivencia real de una mujer perseguida por su victimario. Lo insidioso de dichas situaciones es que no son tan evidentes o retorcidas, sino más cotidianas. En trasmitir el miedo se sacrifica la verosimilitud, que se supone que es lo que busca una serie que se basa en la ‘Doctrina Parot’, y si se trata de transmitir alguna clase de mensaje feminista, descarrila un poco.

Acabando: como thriller o intriga policial, con protagonista con pasado traumático que lo utiliza para gasolina para enfrentarse a la injusticia, un malo malísimo y un caso central ambiguo moralmente, chapeau. Eso sí, se pasa de superficial para el potencial que tendría el tema que ha decidido tratar y sobre todo de morboso y poco realista en el reflejo de algunos conflictos sacados de esa actualidad a la que ha decidido hacer referencia constante.

Puedes ver Parot completa online en Amazon Prime Video.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

Menú