CríticasPelículas españolasPelículas españolas 2021Películas españolas en cines

El Cover: Gana de la Rosa y su particular musical

La película de Secun de la Rosa tiene vida dentro, y eso hace que incluso lo malo acabe encajando

el-cover-pelicula-cine-con-ñ-3

El Cover cuenta la historia de Dani (Álex Monner), un camarero con alma de músico que se niega a participar del circuito de imitadores de cantantes de Benidorm hasta que conoce a una de ellas, Sandra (Marina Salas). El Cover es una dramedia musical sobre esos músicos buscavidas y anónimos. Un sentido homenaje a los que sobreviven sin renunciar a ser estrellas que no ha salido todo lo bien que podría haber salido, pero que acaba ganando por la particular pasión que transmite.

De ideas y traumas

El Cover: Gana de la Rosa y su particular musical 1

La película tiene bastantes ideas, la mayoría bastante buenas. Lo mejor es que se las cree todas e intenta que tú también te las creas. Hay calidez y emoción de verdad en ellas, un fenómeno cada vez más raro en el habitualmente irónico y distante cine comercial. Hasta lo más convencional se nota que no está puesto ahí porque sí, sino que se le intenta dar un espíritu propio. Cada personaje palpita porque tiene una razón de ser. Lo malo de El Cover es que no hay continuidad ni demasiada consistencia en el relato, lo que deja un poco a medias su particular mundo de fracasados.

Es posible que esta sensación de falta de cuerpo no existiría en otras circunstancias, unas en las que la pandemia no hubiera parado el rodaje. Es una película especialmente sensible a esa loca logística de hacer una película: director primerizo, equipo en Benidorm, distintos decorados, varias set pieces, secuencias de elaboración compleja… un frenazo económico y una vuelta a la acción son muy difíciles de gestionar con esas condiciones. Sin el traumático frenazo por el confinamiento igual hubiera salido un todo más uniforme. Quizá su comprimido montaje, que tuvo que ser problemático, habría sido más sencillo si las líneas hubieran estado trazadas en continuidad.

Se puede tener en cuenta esta mala suerte tan importante en el resultado final, pero aquí estamos en el cine con lo que hay, no con lo que hubiera podido ser. El cruel show manda, da igual lo que hubo detrás de las cortinas, yEl Cover tiene distintos vaivanes y desconexiones que no se pueden esconder, especialmente en su parte central. Sus acelerones y parones dejan sin compensar su parte musical, la cómica y los arcos de sus personajes, con tramos irregulares que se intentan tapar con distintos encuentros y explicaciones rápidas para mantener el hilo argumental.

Lo especial acaba ganando

El Cover: Gana de la Rosa y su particular musical 2

Dicho esto, en El Cover hay suficiente material para no bajarse del carro. Se nota, y mucho, la mano y el corazón de su director y guionista, Secun de la Rosa, un actor proletario y un dramaturgo con personalidad que aquí ha dejado su entrega y parte de su talento (y también algo de su salud mental y física). Él está muy presente en el camino que toma su protagonista -interpretado con dificultades por Álex Monner-, un joven que aún no ha decidido quién es ni cómo quiere estar en el mundo. De la Rosa consigue transmitir que su búsqueda está siempre en la música, que es aquí pasión y condena, que libera y duele.

En El Cover está ese micromundo que busca el director, un entrañable paisaje de posibilidades y decadencia que sirve para darle otra oportunidad a las ilusiones de esta clase trabajadora del turismo. llusiones como sinónimo de esperanza, pero también como pactos ficticos que nos creamos para seguir adelante. Estas emociones están en todos los personajes de la película, poblada de grandes secundarios (María Hervás, Susi Sánchez, Juan Diego, Carmen Machi…) como los que tantas veces ha interpretado el propio de la Rosa.

Esto no es una comedia romántica a partir de canciones. Hay una historia de amor, sí, pero no es su punto central. El Cover es un musical especial, una historia divertida y melancólica para que podamos cantar y bailar aunque lo hagamos mal. El contraste entre su cándida fe y sus defectos de fábrica crea un efecto extraño, uno que incluso le puede beneficiar para que se convierta en una película a la que querer volver. Se presta a ello porque, bajo las falsas máscaras de los imitadores de Secun de la Rosa, hay carácter, energía y empatía.

Imágenes El cover: EntertainmentOne

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

Menú