Suscríbete Iniciar sesión

Reportajes

‘Cabeza y corazón’, un documental deportivo sobre baloncesto en silla que va al choque

Ainhoa Andraka y Zuri Goikoetxea siguen durante cuatro años a la selección española femenina en su clasificación a los Juegos Paralímpicos de Tokio
Cabeza y corazón selección femenina de baloncesto en silla España Ainhoa Andraka y Zuri Gokioetxea documental

Cabeza y corazón nace de una experiencia personal de una de sus directoras, Ainhoa Andraka, que allá por 2008 trabajaba en un medio de comunicación y todos los días hablaba con un compañero a través del interfono, Víctor. Alguien a quien no conoció en persona hasta pasados varios meses de ser amigos en diferido, descubriendo en ese momento que estaba en silla de ruedas. El documental que estrena este viernes junto a Zuri Goikoetxea busca el camino inverso, lanzando al espectador al interior de la vida de la selección española femenina de baloncesto en silla para que descubra que esta última, la silla, en realidad es lo de menos y acaba desapareciendo.

La película sigue durante un ciclo completo de casi cuatro años, que van desde la preparación del mundial de la categoría de 2018 hasta los Juegos Paralímpicos de 2020, celebrados en Tokio en 2021 pandemia mediante. Un logro, el de esa clasificación, que España no lograba desde Barcelona’92, donde estuvo automáticamente en la fase final como anfitriona. Esa historia deportiva es la de Cabeza y corazón, una que podría ser perfectamente la de cualquier documental insider encorsetado de Prime Video si fuese en otra especialidad, pero que aquí consiste en que la cámara se convierta en una jugadora más y conviva con ellas en las concentraciones.

De hecho, la fuerza del baloncesto en silla, un deporte de enorme exigencia para las jugadoras y bastante físico y espectacular, con choques y caídas habituales, acabó arrastrando los planes de las directoras. La historia de Víctor es de 2008, pero a raíz de su amistad Andraka acudió a varios partidos del equipo de basket donde jugaba este y conoció, entre otras, a Lucía y Vicky, dos de las futuras integrantes de la selección. El primer proyecto fue una película en la que varias personas contaban su experiencia con este deporte, pero cuando empezaron a seguirlas a ellas, mutó en algo diferente.

'Cabeza y corazón', un documental deportivo sobre baloncesto en silla que va al choque 1

«Creemos mucho en el cine directo», explica Goikoetxea al teléfono. «Exploramos diferentes caminos para que existiese una conexión como la Ainhoa con el interfono, sin que la silla molestase. El busto parlante hablando a cámara nos parecía demasiado informativo y queríamos una película más emocional, así que lo que hemos hecho es meternos directamente entre ellas». La información (el Europeo, el Mundial, por qué Tokio era importante, la falta de medios, quién es y de dónde viene cada una) está, pero llega a cuentagotas. Lo primero es meterse en un partido, y desde ahí, ir explorando.

Andraka y Goikoetxea tienen una trayectoria bastante larga y variada en el audiovisual. Han sido guionistas, productoras, ayudantes de producción, operadoras e incluso directoras de fotografía. En Cabeza y corazón debutan como directoras convertidas en lo que las jugadoras llamaron ‘Las supers’, un «Gran Hermano» constante en el que grabaron las 24 horas hasta convertirse en parte del entorno de las concentraciones. El resultado son charlas cotidianas en la habitación del hotel combinadas con partidos llenos de tensión o charlas motivacionales del entrenador, al que alguna vez se le escapa algún improperio.

«Han sido muy generosas, también los entrenadores. Lo importante era la visibilidad de las chicas y que la selección tenga más reconocimiento y apoyo, y por tanto infraestructura para llegar más lejos», comentan las directoras. La precariedad de medios está muy presente en todo el documental, incluso en una charla de entrenador se puede escuchar los presupuestos que manejan otras federaciones «y el nuestro vamos a dejarlo en X», pero no es algo que vehicule el documental. «La reivindicación explícita no tendría sentido, pero sí reflejar como es su día a día» añaden las cineastas.

'Cabeza y corazón', un documental deportivo sobre baloncesto en silla que va al choque 2

Gran parte del proceso de Cabeza y corazón fue sentarse con las jugadores y hablar con ellas sobre cómo los medios las suelen retratar. Por eso se ha huido de determinadas representaciones para acabar asistiendo a momentos en los que la canasta decisiva no entra. «Queríamos reflejar nuestra admiración por ellas, todo lo que han conseguido como comunidad. Es un grupo de tías que son la hostia, que son fuertes, deportistas de élite, aunque se vea que a su manera también pueden ser vulnerable» añaden Andraka y Goikoetxea.

Por eso también se refleja el momento en el que un grupo de jugadoras más veteranas pasa el testigo a una nueva generación. «Ellas mismas se han pagado viajes o han tenido que concentrar en casa porque no había otra cosa. La cantera la han creado las veteranos, buscando mujeres jóvenes, montando una asociación, de manera que se asegura que la selección puede tener un futuro». Una situación no tan alejada de otras secciones de deporte femenino y que retrata al mismo tiempo la precariedad en general y la voluntad de avance del colectivo.

El arco de Cabeza y corazón es el de una gesta deportiva, esa clasificación paralímpica que hace que a las jugadoras las reciban sus familias con banderas de Japón en el aeropuerto y que supone un hito tanto para ellas como a nivel de representación del país. El arco del propio documental, hacia dentro y hacia fuera, es que en ese momento ya lo importante sea si el balón entra en la canasta o no, no desde dónde lanza el tiro la deportista. Un dribling que no es a la rival, sino al interfono.

Imágenes: Cabeza y corazón – Begin Again

Jose A. Cano

Jose A Cano (Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha colaborado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con El Salto, El Español o revista Dolmen. Socio de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE).