Crítica
The Head T3: Más difícil todavía

Stills de la temporada 3 de 'The Head'. ©Mediapro. Montaje: ©Cine con Ñ
The Head T3 se traslada a Bir Tawil, la tierra de nadie en mitad del desierto entre Egipto y Sudán, otro punto inhóspito e incomunicado tras las visitas a la Antártida y el «Punto Nemo». Rachel Wilde intenta continuar la investigación de su padre y desarrollar al algas «mágicas» que pueden ayudar a revertir el calentamiento global. Tras conseguir eliminar la toxina que volvía inviable el proyecto modificándolas genéticamente y probarlas en animales, toca la parte más peliaguda: probarlas en humanos. Para ello hay que volver a saltarse todas las leyes posibles y huir a un punto aislada. Algo que, una vez más, abre la puerta a un asesino dispuesto a vengar la muerte de un familiar.
La gran coproducción España-Japón, técnicamente un original de HBO nipón, pero con factura y mayoría del reparto así anglosajón, porque de momento siguen siendo el estándar internacional de «lo normal». Un thriller de los de no dejarte respirar a base de giros y muertos loquísimas, al estilo de lo que parecía que iba a ser la norma hace 10 años y luego se ha ido diluyendo, también por cosas de presupuesto. El sello español lo sigue dejando Jorge Dorado tras la cámara, y si en la primera entrega en el reparto estaba Álvaro Morte y en la segunda Hovik Keuchkerian y Enrique Arce, ahora es el turno de Clara Galle. Bueno, y con Almería pasando por el Sáhara.

Jose A. Cano