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Películas españolas 2026

Quan no acaba la nit: Desencanto noventero

Una historia del desencanto del paso de la movida a la Ruta Destroy que en el fondo es el de la ingenuidad de la juventud a la complicada madurez
Quan no acaba la nit: Desencanto noventero 2

Quan no acaba la nit es el nombre del club soñado por un grupo de amigos, un local que iba a estar en plena «movida valenciana» de los 80, el germen de la futura ‘Ruta del Bakalao’. Pero empezar un negocio nuevo no es tan sencillo, y algunos de ellos tomarán decisiones que complicarán todo, mientras las relaciones entre los demás avanzan y cambian con el tiempo, porque no existe fiesta eterna ni lugar donde la noche no termine nunca, y menos cuando llegan los complicados años 90.

Como cuanto de maldad tendría comentar que el cine valenciano está a punto de desarrollar un subgénero que se llame «chavales de resaca gustosa en la playa». Obviamente, no, no es así, y muchas de estas películas previstas desde antes del estreno de La Ruta tienen el problema de que la serie de Atresmedia y Caballo Films se ha comido el relato reciente sobre esa etapa, aunque las producciones más modestas puedan contrarrestarla con acabados que recuerdan al audiovisual de la época.

Quan no acaba la nit es la ópera prima del valenciano Óscar Montón, que comenzó trabajando haciendo vídeos comerciales para discotecas y ha hecho un documental sobre el tema, así que sabe ‘de qué la vaina’. Aparte, la película puede presentar otra credencial sobre otros títulos ambientados en ese salto entre «la movida» y «la ruta»: el debut como actor de Chimo Bayo en un cameo. El guión corre a cargo del propio Montón y de Tirso Calero, que lo ha presentado explícitamente como un alegato sobre la nostalgia noventera.

Desengaños musicales

Quan no acaba la nit película movida valenciana

Será por la perspectiva del tiempo, será por la edad de los creativos detrás o por el cambio de valores (aunque este en parte parezca una asunción de los de la generación anterior) no existe todavía el título actual en el audiovisual que vuelva a la movida valenciana y la reivindique desde lo disfrutón o lo festivo, como si se ha hecho repetidamente con la madrileña, que solo ahora empieza a recibir palitos. Quan no acaba la nit no es una excepción y es una película sobre el desencanto y las frustraciones del paso a la madurez, cuando se caen las ilusiones de la primera juventud.

Así que el paso a los 90 es un poco como el que se muestra en La Ruta, que las comparaciones son inevitables. El principio de la Ruta Destroy, lo más difundido a posteriori de la movida valenciana, es el fin de la verdadera fiesta y el paso a un mundo sórdido dominado por las drogas y los intereses espurios. Las pasiones del primer momento, cargado de ingenuidad, dejan paso a los compromisos oscuros y las traiciones personales, y de la amistad del principio acaban quedando solo recuerdos idealizados.

Claro, nos falta un Quan no acaba la nit desde el punto de vista de alguien más mayor, de un empresario de la noche de la movida valenciana de verdad o algún pobre que viviese la Transición menos desde la barrera. Las conclusiones son pesimistas porque en el fondo son un poco el discurso del señor mayor de que la música de su época era mejor, apoyadas en el hecho material palpable del reinado de la droga y el desfase de los 90. Es curioso, y está por ver cómo lo trata el inminente estreno de Disco, Ibiza, Locomia que la isla balear actúe casi siempre como una suerte de amenaza y elemento corruptor sobre el Dorado valenciano.

Narrativas de los 90

Quan no acaba la nit: Desencanto noventero 1

Quan no acaba la nit, por otra parte, está rodada con cámaras actuales pero como si fuese una película de los primeros 90. Y cuando digo «como si fuese» es casi literal. Quizás por limitaciones materiales bien disimuladas con el enfoque artístico, la forma de representar sexo, violencia (que hay poquitos de cada) o determinados cambios en los personajes se asemejan a como se habrían rodado en un filme de bajo presupuesto de entonces, y algunas de las interpretaciones del elenco caminan en esa línea, que entonces resultaba naturalista y hoy nos parece fría o encorsetada.

Quizás el problema es que aunque hay cuestiones de narración, composición o interpretación que son claras decisiones conscientes, eso no acaba de compensar cierta falta de ritmo, una desconexión imposible de evitar porque la historia a nivel superficial —que no el tono de decadencia y desengaño, que es lo mejor de la película— es demasiado previsible y genérica, con todos sus giros más o menos evidentes y unos personajes, en fin, tan hechos para representar diferentes elementos del momento que no tienen personalidad.

Poniendo la última: la historia de Quan no acaba la nit es normalita, el ambiente es lo más interesante, sobre todo por la sensación de veracidad que transmite y ese desencanto noventero, tan enemigo de toda idealización y nostalgia, que a veces se echa un poco de menos. Aún así, es un filme con muchas limitaciones que no siempre logra remontar.

Imágenes: Quan no acaba la nit

Jose A. Cano

Jose A. Cano

Jose A Cano (Lora del Río, Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha trabajado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con medios como El Salto o El Español, entre otros.