Críticas
Pequeños calvarios: Grite hasta morir, estúpido

Stills de 'Pequeños calvarios' ©Selected Films/ Montaje: ©Cine con Ñ
Pequeños calvarios cuenta varias historias alrededor de manías, pequeñas crisis vitales o molestias que acaban revelando carencias en la vida de cuatro personas diferentes de la gran ciudad actual… y un relojero, el último gran artesano de su oficio, un genio con poderes cuasi divinos, que conoce el resto de odiseas y está dispuesto a intervenir en ellas, a su irónica manera. Una reflexión sobre las ansiedades y desquicies varios de la actualidad, en clave de humor negro.
Hablar de directores inclasificables es un cliché como una catedral y ustedes, que son lectores asiduos de esta casa, saben que aquí los clichés nos comen la moral. Pero es que a Javier Polo no hay dónde encajarlo, más allá de un sentido del humor negro, negrísimo, y un gusto estético por lo kitsch para envolverlo, con su poco de crítica social para que empaste. The mystery of the pink flamingo (2020), su primer largometraje, exploraba, de hecho, esa contradicción. Una terapia de mierda (2023) era una experiencia religiosa del mismo estilo.

Jose A. Cano