CríticasSeries españolas 2021

Palomares: Hay que hacerlo documental porque si no parecería comedia

La serie de Movistar+ presenta con la máxima solvencia posible hechos históricos que ficcionados tipo ‘Chernobyl’ parecerían una parodia

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Palomares narra en tres capítulos todos los sucesos alrededor del accidente nuclear que en 1966 puso en jaque a las autoridades franquistas y al Ejército de los EEUU. En plena Guerra Fría la potencia mundial y la dictadura se las ven y se las desean para impedir que se hagan públicas las peores consecuencias de la pérdida de cuatro bombas de hidrógeno.

Lo relevante de Palomares es algo que, extrañamente, se ha visto poco en los tratamientos en nuestro país: la versión estadounidense. Eso y el pormenorizado detalle de la reacción de las autoridades franquistas, sobrepasadas y sin más plan que barrer todo bajo la alfombra hasta que vieron que ya no podían más. Es un documental para reírse mientras uno suda frío.

Por otra parte, se puede reconocer a la docuserie la sutileza a la hora de retratar, casi como si fuesen algo de fondo pero en realidad siendo el mismo corazón del producto, las condiciones de vida de la Almería de los 60, sin las cuáles seguramente la extrema vulnerabilidad de su población no la habría hecho tan manipulable frente a lo que aquí se denuncia.

Crítica de Palomares… ¿con spoilers?

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Palomares es prima-hermana de El Palmar de Troya, y no solo porque la produzca el mismo equipo. Ambas series se esfuerzan por presentar de la forma más objetivada posible unos hechos que fácilmente podrían pasar por comedia bufa si se presentasen ficcionados. Aunque uno piense que habrían sido magníficas series ficcionadas o dramatizadas, el problema habría sido la verosimilitud: es tan real que es imposible creerselo.

Quizás por ello los momentos dramatizados que recrean pasajes de los que no hay archivo del que tirar se pasen de solemnes. Es muy fácil que se roce la comedia al recrear el diálogo de un científico de la autoridad nuclear franquista indicándole a un guardia civil que si vive con sus hijos allí debería mudarse a otra ciudad, así que se acompaña con un vídeo de archivo del propio físico contando una parte de esa historia. Eso ayuda a que la cara de pánico del actor que interpreta al guardia no parezca una parodia.

La serie corría el peligro de la comedia involuntaria, claramente, al jugar al contraste entre las unidades norteamericanas y la vida en la Almería de los años 60, pero aquí sí que ayuda el archivo. La miseria de la España franquista es palpable vía fotos en blanco y negro o testimonios -a veces es posible que un poco adornados- de los vecinos entonces niños y ahora ancianos que veían a los aviones gringos repostar en el aire y sobre sus cabezas como algo rutinario.

El Franquismo, un régimen irresponsable

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Parte de la gracia es el retrato que se hace de la dictadura de Franco, mostrada como un régimen infantil y cobarde, que huye de sus propias decisiones y necesita embrutecer a su población por puro pánico a las reacciones de esta. La absoluta irresponsabilidad del Franquismo queda retratada mucho antes del esperpento del baño de Manuel Fraga y su tragedia en las mediciones obligadas por Bruselas que propician el principio del documental: la zona sigue teniendo restos de radiación, y por tanto seguimos pagando la cobardía del régimen.

Ahí sí que existe cierto contraste con los norteamericanos, que son retratados como la eficiencia pura dentro de la locura que eran los planes de la Guerra Fría que llevaron al accidente. Influye que, al contrario que las reacciones franquistas, el documental cuestiona poco su versión. Es envidiable la cantidad de testigos presenciales a los que han podido acceder, pero que sean personas ya ancianas y que tienden a dejarse bien no ayuda a su credibilidad.

Finalmente, Palomares es un documental necesario en la medida que aporta nuevos puntos de vista y un análisis sin complejos de cómo pudo producirse un esperpento semejante. Desde las causas mismas del accidente hasta el famoso baño del ministro, nada queda sin analizar con su dramatización y cierta retranca pero sin quitarle gravedad.

Puedes ver Palomares completa online aquí.

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