Críticas
Mariposas negras: La grieta climática

Fotogramas de 'Mariposas negras'. Montaje: ©Cine con Ñ
Mariposas negras narra las historias paralelas de tres mujeres, Tanit, Valeria y Shaila, de diferentes partes del mundo, África, el Caribe y la India, que se ven obligadas a abandonar sus lugares de origen por diferentes desastres climáticos. Sequías, inundaciones y huracanes han acabado con sus formas de vida y para ayudar a sus familias migrarán, dentro de sus países, hacia Europa o hacia el Golfo Pérsico. Una denuncia y una secuela del documental Éxodo climático (2020), del mismo director, donde ya se presentaban las vidas de las mismas protagonistas.
La novedad de esta película de David Baute es la animación. Si la «primera parte» era un largo documental mucho más convencional, en esta segunda el cineasta ha optado por rellenar los huecos en las historias de sus tres protagonistas que no ha podido rodar con la táctica de recrear, en lo posible, las experiencias que le faltan. Llega bendecida, eso sí, por Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Así que el asunto está en ver como su propósito explícitamente político —pedir acción en la crisis climática y protección para los refugiados que provoca— encaja en una narración atractiva.


Jose A. Cano