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Laura y sus misterios: Aquí no hay quien investigue

El formato "largo" y el aumento de presupuesto permiten alguna alegría formal o temática poco habitual en la serie, pero sigue siendo el mismo procedimental de confort de siempre
<strong> Laura y sus misterios</strong>: Aquí no hay quien investigue 2

Laura y sus misterios es el regreso de Laura Lebrel a su puesto de inspectora de la Policía Nacional. En este caso, investigando la muerte de una vecina de su propia madre, una terapeuta que cada desde la ventana de su casa hasta el patio interior del bloque, en un presunto suicidio con muchos puntos oscuros. Tantos que, de hecho, acabará abriendo un caso inesperado, cuando inspeccionando las viviendas, encuentren un segundo cadáver. Uno que les llevará al misterio de la novia que esperó demasiado.

Bueno, pues aquí está Laura, ahora Laura y sus misterios, en lugar de Los misterios de Laura —y sumando retroactivamente a este nuevo título la anterior tv movie, estrenada hace casi dos años, Laura y el misterio del asesino inesperado—. Sigue sin ser la cuarta temporada, vuelve en este formato poco explorado por la televisión en España de los especiales, mucho más común en Gran Bretaña, por ejemplo, y casi un homenaje a clásicos del género como Poirot, algo que encaja bien con el guiño constante que caracteriza a la española.

Las audiencias del primer episodio del 13 de diciembre mantienen las del 13 de enero de 2022 que motivó la renovación tras el experimento. Si entonces fueron 1,3 millones de espectadores y un 10,4% de cuota, esta vez han tocado 1,2 millones y 11,3% de cuota (a falta del diferido), líder en su franja por delante de Cristo y Rey y mejorando los números del programa anterior en la parrilla, 4 estrellas (estas semanas de final de Cuéntame y vuelta de Laura La 1 ha emitido cuatro series españolas los miércoles). Puede justificar una renovación o mantener este formato, que convierte cada entrega en un pequeño acontecimiento. ¿Y quizás probarse con otros títulos?

Laura y sus misterios

El regreso da a los seguidores lo que buscaban porque está todo lo que se dejó pendiente en 2022: los secundarios, María Pujalte siendo la perfecta señora Colombo, Beatriz Carvajal clavando el Doña Croqueta, las referencias a clásicos del misterio (algunas pasadas por la cara excesivas, pero bueno) y un caso accesible pero tampoco evidente del todo (sin spoilers, este un poco se ve venir en cierto momento, pero casi que es lo menos porque ahí se convierte, más en quién o qué pasa, en por qué).

La dirección de Jorge Saavedra y el guión de Javier Holgado y Susana López Rubio son funcionales, aunque ocurrentes, ya que montan un Cluedo, como siempre en este tipo de series, pero tiene el giro poco habitual en las aventuras de la inspectora Lebrel de la crítica social. Una parte es tener a Laura siendo Doña Croqueta Jr. y preguntando que es un criptobro —que se llevan una guantá sin manos curiosa— y flipando con los patinetes eléctricos, pero otra parte es meter su propia versión del acoso inmobiliario y la crítica de la especulación en el centro de Madrid. No llega al cinismo de Aquí no hay quien viva o la crudeza de Antidisturbios, pero lo cuenta con su lenguaje.

El caso tiene un juego directo con Sherlock Holmes, en concreto, el «inexistente» de «Ricoletti y la novia abominable» que también referenciaron Steven Moffat y Mark Gattis precisamente en un especial de su Sherlock. Pero también porque tanto las novelas de la madre como la resolución de una larga subtrama de la serie tiran por el juego de Watson. Aún así, el pequeño alumno y rival de Laura recuerda la gracia de esto: los mejores investigadores son los que no lo parecen. Es decir, Laura y sus misterios tiene la gracia de que su detective sea una señora normal.

<strong> Laura y sus misterios</strong>: Aquí no hay quien investigue 1

Podemos hablar entonces de que el formato «largometraje» y el aumento del presupuesto —sin venirse arriba, pero se nota— dan para alguna alegría formal o temática que antes la serie no se podía permitir, pero que la base del caso de la semana y el salseillo de la vida de las personajes siguen ahí. Otra cosa es que sea legítimo preguntarse si todos esos elementos de procedimental semanal, de serie de confort, vayan a funcionar a largo plazo acumulando episodios largos cada año o año y medio. Doctor Who, por seguir con los británicos, se lo puede permitir porque son atajos de producción, pero un whodonnit puede que necesite gasolina que mantenga a los fans.

El renombramiento probablemente indique que es poco probable el regreso en una temporada convencional, aunque si consideramos toda la misma serie, ahora mismo es la más veterana que sobrevive en la parilla de TVE (empezó en 2009, aunque solo sume tres temporadas a saltos y estos especiales) y la tercera más veterana de toda la tele española (La que se avecina y L’Alqueria Blanca son de 2007). La recuperación de cierto subargumento romántico que ustedes se imaginan puede indicar que todo va a cerrar con un lacito o que hay intención de seguir hasta que en Madrid no quede barrio sin fiambre.

Archivando el caso: en Laura y sus misterios o Los misterios de Laura la vida sigue igual con algún lujo. Un episodio largo con todos los elementos que funcionaron en la original, sin la necesidad de dar explicaciones del anterior especial y que amplía horizontes al tipo de caso que la Lebrel se puede encontrar. El único personaje icónico que le va a quedando a La 1 de TVE tras el final previsible de su buque insignia, que aunque no sea representativo de la ficción española actual, siempre está bien que siga ahí, recordándonos ‘la tele’ y las investigaciones por asesinato de toda la vida.

Imágenes: Laura y el misterio de la novia que esperó demasiado – RTVE (Montaje de portada: Cine con Ñ)
Jose A. Cano

Jose A. Cano

Jose A Cano (Lora del Río, Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha trabajado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con medios como El Salto o El Español, entre otros.