Críticas
Innato: Un drama psicológico casi bueno

Stills de la serie 'Innato'. ©Nico de Assas/Lander Larrañaga. Montaje: ©Cine con Ñ
Innato es la historia de Sara, una psicóloga casada y madre de un hijo adolescente que tiene una vida aparentemente sin sobresaltos. Hasta que salta a las noticias la salida de prisión de ‘El asesino del gasoil’, un mediático asesino en serie de hace 25 años que quemaba vivas a sus víctimas. Muy pocas personas lo saben, pero Félix Garay es, en realidad, el padre de Sara, cuyo encarcelamiento ella aún no ha podido superar. Cuando el hijo de Sara descubra la identidad de su abuelo, cambiará sus vidas para siempre.
Fran Carballal (Cicatriz) y Enrique Lojo (En fin) son los creadores de este drama psicológico familiar disfrazado de enésimo thriller intenso del montón de los que Netflix estrena en dos cifras cada año. El reparto es tan bueno que cuesta creerlo —Elena Anaya, Roberto Álamo, Emma Suárez, Aura Garrido, Clara Sans, Natalia Huarte y, por supuesto, Imanol Arias— y la idea por debajo sobre la «herencia» del crimen es estupenda. La ejecución, quizás también porque ochos episodios eran demasiados para lo que querían contar, ya tal.


Jose A. Cano