REPORTAJES | SITGES 2024
‘Call me Paul’ convierte la infancia de Paul Naschy en cine para explicar por qué amamos a los monstruos

En Call me Paul solo hay una parte del metraje que no es archivo. Una recreación de la infancia de Jacinto Molina, que ustedes conocerán como Paul Naschy, la ocasión en la que, según contó, se tropezó con un lobo en mitad del bosque. El niño que lo interpreta va vestido como Sergio Molina, hijo de Jacinto, en El aullido del diablo (1987), y es, a su vez, el hijo de Sergio y, por tanto, nieto de Jacinto. Y entonces la cámara se mueve y vemos que en realidad ese niño está en el cine, viendo precisamente la película en la que salió su padre cuando tenía su edad, dirigida por su abuelo, fundiendo las tres generaciones de Naschy/Molina en una.
«No he querido hacer un documental sobre la carrera completa de Paul Naschy, porque eso ya está hecho y no tendría sentido», explica Víctor Matellano, director de Call me Paul. Es, más bien, una película «sobre la idea de que lo que nos marca realmente es lo que vemos y consumimos en los primeros años de nuestra vida en los que tenemos conciencia, entre los 6-7 años y la adolescencia. Leyendo a Paul, viendo sus películas, ves que refleja ese mundo ahí, igual que a mí, cuando tenía 11 años, me sorprendió saber que había un español que hacía historias de hombres lobo, aunque se pusiese nombre para sonar americano».


Jose A. Cano