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By Ana Milán T2, episodio 1: Licencia para desparramar

La nueva tanda de capítulos de la serie arranca intentando remontar algunos de los defectos de la primera entrega

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La segunda temporada de By Ana Milán arranca con la actriz sufriendo un colapso por estrés que la aleja del papel de su vida -nada menos que ser chica Bond-. El trajín diario de rodajes la ha llevado a descuidar a sus amigos, su alimentación y su vida en general y acaba por pasarle factura. Ahora para recuperarse deberá dejarse cuidar y arreglar los conflictos emocionales que ha estado barriendo bajo la alfombra.

En esta ocasión, y en la línea de otras comedias que buscan el equilibrio entre lo idealizado y lo costumbrista, la segunda temporada del show de Ana Milán decide, al menos en su primer episodio, centrarse más en el devenir profesional de la protagonista que ponerla a deprimirse por las atenciones de un señor, novedad respecto a la primera que se agradece, puesto que el espíritu de sus célebres stories de pandemia era precisamente huir de aquello.

La pega sigue siendo la de siempre. Aunque es una comedia de señoras empoderándose junto a sus muy excéntricos amigos que se deja ver, la frescura precisamente de su referente en redes esta perdida desde que el guión asume un formato convencional y no le da a la actriz, dueña y señora de este circo de tres pistas, cancha para hacer cosas diferentes. Queda todo pintón y gracioso, pero de últimas es solo una serie «meta» más cuya única novedad frente a Berto, Jorge Sanz o Ignatius es que esta vez la carismática protagonista es una señora y no un señor.

Crítica de By Ana Milán T2, episodio 1, sin spoilers

By Ana Milán T2, episodio 1: Licencia para desparramar 1

Ojo, que esto, en realidad, ya estaba en la temporada 1. En el momento que te sentabas a verla con el vestido de novia, los guantes de cocina y el rimel corrido ya sabías que la gracia de tener a Ana Milán leyendo unos comentarios a su story y diciéndole a una fan «nena, te falta una patata para el kilo» se había diluido. Pero es que por ejemplo en aquel 1×01 la diva se despendolaba en un momento dramático inesperado donde, de actriz a dramaturgo, le rezaba no a Dios sino a la tumba de Lope de Vega. Y esos giros de genialidad en este 2×01 no los hemos visto.

A nivel humorístico es posible que se le pueda reprochar al episodio llevar a la comedia física más bufa a una actriz que normalmente explota la lengua más rápida y afilada a este lado del río Mississippi. En parte es entendible porque de últimas es un vehículo para el lucimiento de su protagonista esa faceta fue la más abandona por la primera temporada. Pero queda de pegote, o excesivo, porque hasta ahora el tono era otro.

El principal esfuerzo en el capítulo 1, en cualquier caso, está en dejarnos claro que aunque la parte del salseillo sentimental va a ser importante, esta segunda temporada parece encaminada a tramas sobre el estrés, la exigencia profesional y los cuidados en los grupos de amigos o familia extendida. Eso está muy bien porque los secundarios, bastante planos sobre el papel, tienen suficiente cancha como para separarse de sus estereotipos y hacen que la serie deje de ser genérica en todo menos en la misma Ana Milán.

By Ana Milán también es otra serie, una más, dedicada a estilizar Madrid y ponerlo muy bonito, aunque en este caso es más la idealización de un espacio conocido que la construcción de un entorno aspiracional. Aunque, como su público es más mayor y más diverso que el de otras, lo hace con evidente guasa y eligiendo esquinitas menos tópicas.

Todo el día caramelo que te chupo

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Es curioso porque la serie ha ido a AtresPLAYER PREMIUM, sin visos de futuro estreno en abierto como ocurre con otros formatos más convencionales como La cocinera de Castamar o, aunque tardase, Benidorm. En la estrategia de Atresmedia, By Ana Milán estaba a la altura de Luimelia, por ejemplo, en cuanto a transmedia, nuevos públicos y experimentos.

Solo que el resultado, al final, es más plano del esperado y no está claro si ha sido satisfactorio para el fan, tanto como para esta segunda temporada se estrene un poco a lo somarda, escondida entre el anuncio en el FesTVal de La edad de la ira y el futuro estreno en el Festival de San Sebastián de Cardo, que si que apuntan a cosas nuevas y más afiladas. En esta, estando pendiente el resto de este paquete de episodios, que no es baladí, de momento queda la sensación de oportunidad perdida.

Por hacer resumen, la temporada 2 de By Ana Milán arranca con un capítulo que intenta remontar algunos de los defectos de la primera entrega pero mantiene los que forman parte, manque le pesen, de la misma esencia de la serie. Es una comedia amable en su estilo si no se le exige mucho pero que es de suponer que remontará en capítulos posteriores. Tiene potencial para explotar a su protagonista, y los juegos metaficticios que la acompañan mucho más.

Imágenes: Fotogramas de By Ana Milán – Atresmedia. Montaje de portada: Cine con Ñ.

Puedes ver By Ana Milán T2 aquí.

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