Entrevistas | 'Una quinta portuguesa'
«Fantasear con otra vida posible es algo casi inevitable»

Avelina Prat, en la presentación de 'Una quinta portuguesa' en la Sección Oficial del Festival de Málaga 2025. ©Marco Barada
Avelina Prat (Valencia, 1972) no encaja exactamente en el molde, si es que lo hay, de nueva cineasta en España. No ha estudiado en ninguna de las principales escuelas de cine de España (ECAM, ESCAC), viene de otra profesión ajena al cine (arquitectura) y supera los 50 años de edad. Ninguna de esas cosas le han impedido abrirse camino en la industria. Primero como script en más de treinta largometrajes, al lado de directores como Fernando y David Trueba, Manuel Martín Cuenca, Cesc Gay o Javier Rebollo y ahora como directora y guionista que suma dos películas ajenas a etiquetas y corrientes como son Vasil (2022) y Una quinta portuguesa (2025), que llega ahora a los cines.
El segundo largometraje de Avelina Prat es una cadena de identidades que arranca desde un hombre (Manolo Solo) que se refugia en Portugal suplantando a un jardinero que empieza a trabajar en la finca —una quinta— de una mujer portuguesa de pasado colonial (María de Medeiros). En entrevista con Cine con Ñ, desde la concreción y la timidez, Prat explica cómo y por qué quiso hacer esta película en la que se fantasea con la posibilidad de vivir la vida de otros, de empezar de nuevo en otro lugar, y los espejos que se crean entre el ser y el parecer.
¿Por qué atrae la posibilidad de vivir la vida de otra persona o de crearnos una identidad nueva?

Arturo Tena