REPORTAJES | FESTIVAL DE MÁLAGA 2025
Arrancarle el corazón al jabalí: la transformación de Ángela Cervantes en ‘La furia’

Ángela Cervantes durante la entrevista en el Festival de Málaga. ©Marco Barada
Gemma Blasco y Ángela Cervantes acaban de estrenar La furia en el Festival de Málaga. Es la historia de Álex, una joven actriz de Barcelona que sufre una violación en una fiesta de Nochevieja y a la que seguimos desde la agresión hasta su recuperación, si eso es posible, a través de aceptar su propia ira y de interpretar el papel de Medea en una obra de teatro, pero también enfrentándose a la reacción de su hermano Adrián (Álex Monner), que la hace sentirse juzgada y presionada.
«Gemma y yo nos conocemos desde el instituto, teníamos una relación previa, y cuando ella empezó a estudiar cine, yo empecé a estudiar interpretación. Sabía que ella tenía esta película en la cabeza desde hace mucho tiempo y he sido testigo de este viaje suyo sabiendo también que quería que yo interpretara el papel. Incluso pensaba que mi primera película sería esta. Ahora con la distancia pienso que qué bien que lo no lo fuese, porque requería mucha preparación, experiencia previa en rodajes».
Una película en la que la actriz pasa por varios momentos —el antes, el después, las fases del proceso— que también deben guiar al público por los saltos adelante y atrás en el tiempo del montaje. Cineasta e intérprete atendieron a Cine con Ñ por separado durante la promoción de la película en Málaga, respondiendo a nuestras preguntas sobre el proceso para construir tanto a la propia Álex —a la que ambas llaman Alexandra, por su nombre completo, aunque apenas se mencione así en el metraje— como una película en la que la sangre juega un papel crucial y en la que se llega a destripar a un jabalí en cámara.

Jose A. Cano