Obituarios
Fallece el director de fotografía Tomás Pladevall, referente de la renovación del cine catalán

Tomás Pladevall, al recibir el Gaudí de Honor en 2022. ©ACC - Manu de León/White Horse
Muere a los 79 años el director de fotografía Tomás Pladevall (Sabadell, 1946). Pladevall fue uno de los referentes de la fotografía en el cine catalán durante décadas, habiéndose distinguido por sus trabajos en películas de Pere Portabella (El sopar, Puente de Varsovia, La tempesta, El silencio antes de Bach y Visca el piano!), José Luis Guerín (Tren de sombras), Ventura Pons (Actrices, El vicario de Olot y La rubia del bar), José Luis Borau (Leo) y Bigas Luna (Tatuaje). Obtuvo el Premio Gaudí de Honor en el año 2022, siendo el primer profesional en recibirlo que no había ejercido como director o intérprete.
«Desde la radicalidad de El sopar hasta la delicadeza de Tren de sombras, pasando por Gaudí, Actrices o Tatuaje, supo dotar a cada proyecto de un universo visual propio, hecho de sombras, silencios y luces», ha explicado en un comunicado dedicado la Academia del Cine Catalán, que destaca que Pladevall trabajó también con cineastas como Manuel Huerga, Rosa Vergés, Gonzalo Herralde, Jordi Cadena o Carlos Benpar.
Tomás Pladevall destacó a lo largo de su carrera por su prolífico trabajo («más de noventa millones de fotogramas impresionados con su cámara», destacan desde la Academia catalana), también fuera del audiovisual, destacando su trabajo de iluminación en obras de teatro, conciertos o espectáculos deportivos, como las ceremonias de inauguración y clausura de los Juego Olímpicos de Barcelona de 1992. Además, se distinguió como investigador, profesor en la ESCAC (impulsó el Máster Internacional de Dirección de Fotografía) y colaborador de restauraciones en la Filmoteca de Cataluña.
El trabajo en el cine de Tomás Pladevall
Diplomado en la Escuela Oficial de Cine (EOC) en 1972 tras haber cursado estudios de ingeniería y diseño industrial, los inicios de Pladevall en el cine coincidieron con la época de agitación política y social de la España de la Transición. Tras trabajar como ayudante de cabina de los Cines Imperial de Sabadell, participó en títulos de marcado carácter político como El sopar (1974), Raza, el espíritu de Franco (1977) y La ràbia (1978).
Pero lo que marcó los inicios de Pladevall en el cine fue su vinculación a su amigo y socio Francesc Bellmunt, con el que rodó comedias ligeras, de la corriente del clasificado S, como la perdida Robin Hood nunca muere (1976), Canet Rock (1976), La Nueva Canción (1976), La orgía (1978) y Cuernos a la catalana (1979).
Tras asociarse en los años 80 a nuevos cineastas catalanes como el propio Ventura Pons o Carles Mira —Karnabal (1985), Daniya, jardín del harem (1988), El rey del mambo (1989)—, a finales de los 80 destacó por el mediometraje de Manuel Huerga sobre el arquitecto Antoni Gaudí —Gaudí (1989)—, su regreso con Portabella en El puente de Varsovia (1990) o Pons en Actrices (1996).
Después de sus trabajos en la fotografía con Guerín o las televisivas con Jesús Garay (Hermanas de sangre, La Mari), uno de sus últimos trabajos destacados fue el que hizo en los ensayos documentales de Carlos Benpar Cineastas contra magnates (2005) y Cineastas en acción (2005), que obtuvo el Goya al Mejor Documental aquel curso. Su última película al frente de la fotografía fue precisamente con Benpar: El género femenino (2011).
En 2021, Joan Tisminetzky le dedicó un documental a la figura y carrera de Tomás Pladevall: D’ombres, disponible en Filmin y premiado en el Festival de Gijón. En ella se descubre a un Pladevall ya retirado del cine, reflexionando sobre su carrera y su visión de la vida.


Arturo Tena