Críticas
Romi, episodio 1: Agencia de detectives, se ruega máxima discreción

Stills de 'Romi'. ©David Herranz. Montaje: ©Cine con Ñ
Romi, alias de Romina Goitia, es una joven sorda que ejerce como detective privada en Bilbao. Ha aprendido a usar su discapacidad auditiva para entrenarse en leer mejor el lenguaje no verbal, lo cual la convierte en un detector de mentiras humano, algo que compensa su torpeza en otros asuntos. Su principal escollo en su trabajo, en realidad, es su madre, una oficial de la Ertzaintza a la que no le hace mucha gracia que a veces roce la legalidad en sus investigaciones.
Una nueva serie de Mediaset en su intento de retornar a la senda de tener algo que decir en el panorama nacional. Eso sí, se estrena en un formato extraño, con su primer episodio ya disponible en Infinity y un anuncio con la boca chica desde Prime Video. Mientras, no se sabe en qué momento se podrá ver en abierto, espacio que parece su lugar natural. Es un procedimental de los de detective con elemento distintivo y un entorno de secundarios variado y con sus propias subtrama, sencillo y sin pretensiones.

Jose A. Cano