Suscríbete Iniciar sesión

Críticas

Cuatro paredes: Cine social desde casa

Sofía Otero y Manuela Vellés sostienen en el drama una película sin fluidez, encerrada en unas formas que no dejan respirar ni al estudio psicológico de sus personajes ni a su mensaje social
Crítica de 'Cuatro paredes', película de Ibon Cormenzana

Cuatro paredes se acerca a un traumático año dentro de una familia golpeada por la muerte del padre. Un duro golpe tanto para su hija, Sofía (Sofía Otero), una soñadora niña que va a cumplir 10 años, como para la madre (Manuela Vellés), que tendrá que enfrentar el duelo y la crianza de su hija mientras hace malabares para llegar a fin de mes. Y, según pasa el tiempo, la situación se complicada cada vez más.

El director y productor Ibon Cormenzana (El bus de la vida, La cima) firma este drama madre-hija que se desarrolla a lo largo de un año, captado dentro de la casa familiar —de ahí lo de las cuatro paredes—. Con la idea de describir el progresivo deterioro psicológico y económico que se produce en este duelo por la pérdida del padre, Cormenzana divide la película en 12 momentos, uno por mes, todos filmados en un único plano secuencia.

Aunque a nivel de producción habrá ayudado (localización única, pocos días de rodaje), Cormenzana se la ha jugado con el planteamiento. Porque Cuatro paredes quiere integrar la división por episodios, con sus elipsis y saltos marcados, con la continuidad que dan los planos secuencia, con su intensidad dramática y su foco único en una situación muy determinada. Y, pese al talento de sus actrices y al buen tacto con los personajes, la película no termina de fluir por ahí.

La culpa de Cuatro paredes

<strong>Cuatro paredes</strong>: Cine social desde casa 1

Para entender lo que es Cuatro paredes no habría que fijarse tanto en lo último de Cormenzana como director (El bus de la vida) sino más bien en Culpa (2022), que fue el primer proyecto de la pareja Cormenzana-Vellés desde Mundo Cero, su productora especializada en cine de marcado carácter social. Como Cuatro paredes, Culpa también busca profundizar en el estudio psicológico a partir de un problema social, en ese caso sobre la cultura de la violación y sus consecuencias.

Aquí el tema está en el riesgo de exclusión social que viven las familias monomarentales en España, en una situación particularmente vulnerable. Tanto está marcado el tema y atraviesa la película que la producción está apoyado por el programa Impulsa de la ONG Save The Children, que fue la que le propuso este acercamiento (poner el foco en una familia española bajo el umbral de la pobreza) a Mundo Cero.

¿Qué hacemos con el cine social?

<strong>Cuatro paredes</strong>: Cine social desde casa 2

La pregunta es: ¿Cómo condiciona este marcado carácter social a lo que es Cuatro paredes? En mi opinión, de una forma contradictoria, que acaba por resultar más negativa que positiva. Pese al buen hacer de todo el equipo, la película no consigue sostener el enorme peso de tener que resultar ilustrativa, de querer representar una situación que al público le lleve a relacionar determinada representación con un mensaje o lección de carácter social.

Si todo el objetivo de Cuatro paredes es romper con los estigmas y lugares comunes sobre la pobreza y describir la fragilidad de determinadas situaciones, entran bastantes dudas de si la mezcla entre los saltos mensuales y el plano secuencia es la mejor manera de hacerlo. Y lo que pasa por un lado, pasa por el otro: si lo que se quería era simplemente explorar el estado mental y acercarse al máximo a sus dos protagonistas en un momento tanto difícil de sus vidas, la solución resulta algo inconexa y anticlimática.

Con todo, sobre todo en su primera mitad (menos obligada a cumplir en lo «social»), la película de Cormenzana funciona. Mucha de la fe la ponen sus dos protagonistas, especialmente una Sofía Otero (20.000 especies de abejas) que sigue confirmándose como un gran talento joven para el cine español. Es una lástima que las limitaciones de producción, una vez más, condicionen tanto y Cuatro paredes no pueda terminar de volar tan alto como se propone.

Dónde ver

Arturo Tena

Arturo Tena

Graduado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe crítica y análisis de cine desde 2010 y es socio de ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l'Escriptura Cinematogràfica). Después de trabajar en CTXT, desde 2018 dirige el medio especializado Cine con Ñ.

APÚNTATE A LA NEWSLETTER DEL CINE ESPAÑOL

Get the latest business resources on the market delivered to you weekly.
Recibe en tu correo las últimas novedades sobre el audiovisual estatal
LA NEWSLETTER DEL CINE ESPAÑOL
Recibe en tu correo las últimas novedades del audiovisual estatal