CRÍTICAS
Lo que queda de ti: Camino para otra representación del mundo rural

Stills de 'Lo que queda de ti'. ©Karma Films. Montaje: ©Cine con Ñ
Lo que queda de ti es la reunión entre dos hermanas, Sara y Elena, tras la muerte en accidente de coche de su padre, un ganadero de fuertes convicciones ecologistas que vivía en los Pirineos, en la provincia de Huesca. La primera pudo estudiar música y está a punto de cumplir su sueño de grabar un disco de jazz con sus propias composiciones. La segunda siguió los pasos del padre y es también ganadera, regentando una explotación porcina junto a su pareja. Elena quiere vender el rebaño de ovejas del fallecido, pero Sara se resiste a dejarlo ir y toma la decisión de volver a sus raíces y encargarse ella misma de sacarlo adelante.
La ópera prima de la premiada cortometrajista Gala Gracia (El color de la sed) es un interesante añadido a la corriente que nos ha dado por llamar el ‘neorrural’ y que viene a ser una serie de documentales, dramas y películas familiares ambientadas en núcleos que no son una gran ciudad, pero que luego son cada una de su padre y de su madre.
Gracia ya se dedicaba a reflejar la vida en el Pirineo aragonés antes de que llegase nadie con etiquetas y en este caso presenta una historia sobre el duelo, la madurez y la comunicación entre hermanas que sucede en el norte de la provincia de Huesca, pero sin exotizarla ni renunciar a ser universal en las vivencias humanas que presenta.

Jose A. Cano