CRÍTICAS
La mitad de Ana: La maternidad y sus dudas a través del arte

Stills de 'La mitad de Ana'. ©Niete. Montaje: ©Cine con Ñ
La mitad de Ana sigue a la mencionada Ana, una madre divorciada, y su relación con Son, su hijo de 7 años, que acaba de decirles a sus padres que ya no quiere ser más una niña. Entre el miedo a lo que pueda sufrir Son ahora y en el futuro, sus problemas económicos y los intentos del padre por hacerse con la custodia completa mientras construye una nueva familia, Ana se siente desbordada. Su tristeza y su alienación, la pérdida de alicientes en su vida, empiezan a explotar por la vía más inesperada: los cuadros del museo en el que trabaja, que parecen lanzarle mensajes nada disimulados.
El debut de Marta Nieto en el largometraje es una expansión y adaptación de su cortometraje Son (2022), con el mismo argumento básico aunque adaptado a las circunstancias. También con la propia Nieto asumiendo el papel principal en lugar de Patricia López Arnaiz, algo lógico porque sería el remate ya para que se comparase a esta película con 20.000 especies de abejas (2023), de Estibaliz Urresola. El punto de partida es el mismo, pero ya. Aquí la adulta es la única protagonista y la evolución que seguimos es la suya. Es una película más sobre la maternidad como proceso y el «borrado» de las mujeres —pero no el que acabáis de pensar— que otra cosa.

Jose A. Cano