CRÍTICAS
La familia Benetón: Leo Harlem es el cuñado de Bel-Air

Stills de 'La familia Benetón'. Montaje: ©Cine con Ñ
La familia Benetón es la de Toni, un transportista cincuentón, soltero, cascarrabias y un poco caradura que se ve convertido, de la noche a la mañana, en «tío adoptivo» de cinco niños, los hijos que su hermana había ido acogiendo a lo largo de los años. Solo que Toni odia a los críos casi tanto como pagar a Hacienda o probar cosas nuevas, así que la única forma de convencerlo es percibir parte de la herencia de la fallecida, algo que le serviría para acabar con sus numerosas deudas. Para el reto de cuidar de las cinco fieras durante un mes tendrá la ayuda de su mejor amigo y único empleado, Lolo.
Sí, otra comedia de Leo Harlem con niños, buscando el combo mágico de unir dos fórmulas de éxito: la de Padre no hay más que uno (señoro irresponsable que aprende a cuidar) y Como Dios manda (señoro un poco cerradito de mente que aprende a respetar la diversidad). Es curioso que haya tanto progre de Twitter odiando a Harlem o la fórmula cuando los valores que defiende esta película, recordemos que orientada a que la puedan ver niños pequeños, los firmaría cualquiera de ellos. Porque esto es como El príncipe de Bel-Air o Modern Family. Aquí lo malo no es ser negro, musulmán o gay. Aquí lo único malo es ser pobre.
Podría ser peor. Y sí, voy a dar otra chapa sobre las clases sociales en el cine español. Pero la película está simpática para un ratito.

Jose A. Cano