CRÍTICAS
La reina del convento: Por la gracia de Dios

Stills de 'La reina del convento'. Montaje: ©Cine con Ñ
En La reina del convento seguimos el camino hacia una relación más estrecha con Dios de Juanita (Mario Vaquerizo), una mujer trans que decide hacerse monja. En el convento en el que entra descubre que hay un muerto, fallecido en circunstancias desconocidas. Pese a que la Madre Superiora (Antonia San Juan) no quiere que Juanita se quede, tendrá que aceptar su ingreso como monja para que no desvele el secreto que tienen entre manos.
En España tenemos tanta tradición en esto de las «comedias de monjas» que es casi un subgénero. Desde la fundacional Entre tinieblas (Pedro Almodóvar, 1983), clara referencia de la de Carmen Perona, hasta ejemplos más recientes como La llamada (Javier Calvo, Javier Ambrossi, 2017) o Llenos de Gracia (Roberto Bueso, 2022), llevamos más de 40 años —antes no se podía— riéndonos al ver a monjas salirse del estereotipo de la vida religiosa o viviendo situaciones rocambolescas y sororas.

Arturo Tena