CRÍTICAS | SEMINCI 2026
‘Matar a un oso’, un ‘true crime’ salvaje sobre el choque entre intereses del mundo rural

'Matar a un oso'. ©Movistar Plus
Matar a un oso arranca en plena pandemia de la COVID19, con la muerte del oso Cachou, un animal reintroducido en el Pirineo aranés para recuperar la población de la especie. Los agentes forestales sospechan que ha sido envenenado por algún ganadero o empresario local, pero no tienen forma de demostrarlo y además se resisten a intervenir por no tensar una situación ya bastante tensa entre las autoridades locales y las catalanes, españolas y europeas. Pero una jueza provisional decide que no se dejará llevar por la inercia y toma una decisión inédita: pedir escuchas telefónicas para los sospechosos de la muerte del oso.
Los hermanos Jorge y Alberto Sánchez-Cabezudo regresan a Movistar Plus casi una década después de La zona (2017), de nuevo con Eduard Fernández como cabeza de cartel, aunque no exactamente protagonista. Igual que en Nos vemos en otra vida (2024), presentan un thriller ambicioso y que parte de hechos reales, en este caso casi de una anécdota, para intentar hacer un retrato social ambiguo e incómodo, que plantea dilemas que no se resuelven dentro de la ficción porque tampoco lo están fuera de ella, en esa «realidad» que le sirve de referencia.

Jose A. Cano