Crítica
Karateka: El espíritu de la competición

Stills: ©Atresmedia Cine / Montaje: ©Cine con Ñ
La Karateka es Sandra Sánchez, la mujer que acabaría ganando el oro olímpico en Tokio 2020 para España. Su historia empieza como una niña aficionada al kárate que consigue llegar a nivel de competición… pero abandona para cuidar de su madre enferma de cárcel. Años después, Sandra intenta retomar su pasión donde lo dejó y acude a Jesús del Moral, un entrenador que abandonó la competición y ya no admite alumnos que la busquen. Conseguirá convencerlo y juntos se pondrán el reto de asaltar primero el campeonato de España, luego el del mundo y, finalmente, el mayor desafío de todos: ganar a los japoneses en su deporte nacional y en su propio país.
Aritz Moreno estrenó en San Sebastián esta historia de aventuras con espíritu de manga de deportes y que busca romper la maldición del cine dedicado a grandes del estrella del mismo en España. La historia de la producción no deja de tener su interés: Moreno llegó a la misma junto al novelista David B. Gil, especializado en la cultura japonesa y del cual tanto el director como la propia Sánchez eran lectores habituales. Entre ambos proponían un proyecto más modesto que el finalmente ha sido posible cuando Atresmedia apareció por su cuenta y la protagonista puso a todos en contacto. Mitad cine de autor, mitad aspirante a taquillazo, ahora toca ver cómo se le dan las salas.
Jose A. Cano