CRÍTICAS | SEMINCI 2026
‘Las Islas Afortunadas’ y el colonialismo cotidiano

'Las Islas Afortunadas', de Helena Girón y Samuel M. Delgado. ©El Viaje Films
Las Islas Afortunadas se sitúa en las Islas Canarias en pleno siglo XV. Fátima es una sirviente del Marqués, un noble de origen francés que controla el único pozo de agua potable de la isla de La Graciosa. Cuando este se agota, se organiza la rebelión entre los habitantes del islote y acaban con su gobierno. Pero el problema sigue siendo el mismo: se mueren de sed. En ese momento Fátima comenzará una búsqueda de una nueva fuente de agua dulce que la llevará arriesgar su vida en el mar… y a descubrir algo inesperado sobre sí misma.
Helena Girón y Samuel M. Delgado dirigen una secuela temática y espiritual, que incluso comparte uno de sus escenarios, de Eles transportan a morte (2021), en la que reflexionan sobre las consecuencias del colonialismo alejándose de los grandes discursos, yendo a episodios cotidianos de supervivencia. De hecho, aún más en la que nos ocupa que en la anterior, ya que tenemos una protagonista única, un microcosmos de opresión muy delimitado y una urgencia de privación de un recurso natural, frente al viaje, aunque fuese uno que deconstruía la leyenda de la conquista.

Jose A. Cano