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‘Un día Lobo López’, el documental que Kiko Veneno pidió «que no estuviese todo el tiempo gente hablando»

Alejandro G. Salgado dirige un filme dedicado a la gestación del disco 'Échate un cantecito' en 1992, cuando tanto la vida del cantante como la ciudad de Sevilla cambiaron para siempre
'Un día Lobo López', el documental que Kiko Veneno pidió "que no estuviese todo el tiempo gente hablando" 2

Se presenta hoy en el Festival de Sevilla Un día Lobo López, documental de Alejandro G. Salgado sobre la creación de Échate un cantecito (1992), el tercer álbum de Kiko Veneno, José Luis López Sanfeliu en el DNI, y el que le permitió dedicarse plenamente a la música. A concurso en la sección Las Nuevas Olas No Ficción, durante la rueda de prensa el cantante comentó que lo único que le pidió al director cuando le propusieron el proyecto fue «que no fuese el típico documental musical pesado en el que está todo el tiempo gente hablando».

Un día Lobo López juega con dos puntos de inflexión que se dieron en ese año 1992 en que el se graba el LP. Por un lado, Kiko Veneno tras unos años 80 en los que tras la disolución de Veneno, su grupo junto a los hermanos Amador, casi había renunciado a vivir de la música y sobrevivía como personal laboral en gestión de eventos culturales para la Diputación de Sevilla. Por otro, el cambio de la misma ciudad gracias a la Exposición Universal, Curro incluido, en la que llegan a trabajar la propia pareja del cantante y algunos de los miembros de su banda.

«Para mi ese disco era mi fuga de Alcatraz, el golpe de mi vida, y tenía que darlo bien para no seguir en la cárcel que era no vivir de la música», resumió López, medio en broma medio en serio, durante la presentación. Dos figuras clave en Échate un cantecito y que por momentos son casi coprotagonistas del filme son Santiago Auserón y el productor Joe Dworniak, pero también se pasen por allí músicos sevillanos como Lolo Ortega, Antonio ‘Smash’, Andrés Herrera ‘Pájaro’ o Raimundo Amador.

Un día Lobo López en dos veces

Un día Lobo López

Alejandro G. Salgado explicó que la intención siempre fue integrar la música en la narración, agradeciendo el tiempo y la generosidad de los participantes. «A la hora de montar teníamos mucho más sonido del que es habitual en un documental de este tipo, y eso nos permitió jugar con él». También por eso la decisión de entrevistar a cada músico junto a su instrumento, de manera que se integraba en la entrevista «y servía como medio de expresión, a veces se explica algo mejor con música que en palabras».

La pantalla partida, principal recurso del filme y que Salgado ya ha trabajado en varios de sus cortos, sirve para que se superpongan las actuaciones de músicos que no estaban juntos en el momento de grabar o para que acaben formando duetos consigo mismos. También compara la evolución de la ciudad superponiendo imágenes del 92 y la actualidad, la autoral del propio Veneno explicando cómo abordaría ahora determinadas decisiones creativas, o hace dialogar al guitarra que sigue el ritmo de un tema con los dedos con otro que lo grabó en otro momento. Incluso tiene golpes de humor, como ilustrar una anécdota poco fiable del actor Pepe Quero sobre cómo se enamoró de una chica que se disfrazaba de Curro en la Expo con la propia mascota bailando en un desfile.

«Cuando volvimos de rodar en Londres la pantalla partida, que se planteó desde el principio, la tenía casi desechada. Pensaba que no iba a funcionar», explicó Salgado. «Para que tuviese sentido tenía que funcionar a varios niveles, así que me senté junto al montador, Guillermo Marrufo, y estuvimos dos meses probando cómo resultaba, en qué momentos servía para añadir cosas a nivel espacial o jugar con la información, hasta que ya empezó a fluir».

Un día Lobo López y el tiempo

'Un día Lobo López', el documental que Kiko Veneno pidió "que no estuviese todo el tiempo gente hablando" 1

Producido por La Maleta Films junto a RTVE y con la participación de Canal Sur (con cuyos logos de los 90 se juega en los créditos), de últimas Un día Lobo López es un documental atípico dentro del torrente de filmes dedicados a aniversarios musicales de los últimos, primero por el uso de la música en la narración puramente cinematográfica, pero también por estar dedicado a un disco en concreto, aunque sirva para dar un vistazo general a toda la carrera de su protagonista, y finalmente por lo que sirve para contar sobre la realidad de Sevilla o de la industria musical en España estas décadas.

Un día Lobo López también retrata la vocación popular del propio Kiko Veneno y su condición de hijo de vecino. Vídeos familiares, sin cebarse en su intimidad pero presentándolo como un tipo que tiene que preocuparse por meter dinero en la casa, o su narración de la génesis de ‘En un mercedes blanco’ por un paseo por la zona de Las Vegas de las 3.000 viviendas de Sevilla junto a Raimundo Amador en el que vio a un chico joven comprando papel de plata cuando fue al estanco a por tabaco.

El cantante defendió el sentido del humor en la propia Un día Lobo López, donde está muy presente desde la primera escena, y en su vida. «Antes me avergonzaba de ser un poco payasito, pero hacer reír me parece de las cosas más nobles que uno puede hacer por los demás. Si a la seriedad de tu trabajo le puedes añadir un poco de humor, me parece una forma de expresarse y comunicarse maravillosa». En la misma medida, con la distancia y el documental ya rodado, valora que Échate un cantecito «fuese un disco que Santiago Auserón y yo preparamos con la voluntad de ser un clásico. No me di cuenta en aquel momento, pero cómo ha aguantado este tiempo hace que ahora sí lo vea».

Foto de portada: Kiko Veneno y Alejandro G. Salgado en la presentación de Un día Lobo López en Sevilla – Lolo Vasco/Festival de Sevilla
Jose A. Cano

Jose A. Cano

Jose A Cano (Lora del Río, Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha trabajado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con medios como El Salto o El Español, entre otros.