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Txepe Lara, productor clave del cine vasco y homenajeado en Donosti, detenido en Madrid

El pasado sábado 15 de abril se viralizaba un vídeo de un hombre de 75 años que se enfrentaba a un policía de paisano en el barrio de Lavapiés (Madrid) tras protestar por la detención de dos jóvenes frente a un salón de juego. Las redes no tardaron en identificarlo como Jose María ‘Txepe’ Lara, veterano cineasta y productor vasco responsable, entre otros, de títulos como Justino, un asesino de la tercera edad (1994), que ganó dos premios Goya. En 2019, Lara fue homenajeado por toda su trayectoria con el premio Zinemira del Festival de San Sebastián. Actualmente reside en Madrid y se considera retirado.
El veterano productor atendió a Cine con Ñ por teléfono repitiendo en la que se adivina la enésima vez que da a prensa su versión de los hechos de Lavapiés. Txepe Lara se encontraba en un acto informativo sobre las movilizaciones contra la nueva ley de pensiones en Francia cuando escuchó revuelo, el provocado por la detención de dos jóvenes de origen magrebí junto a un salón de juegos, por una riña cuyo origen se desconoce.
«Nos acercamos y veo que uno de los detenidos está en el suelo, le están sujetando los pies y la cabeza y veo que está blanco y con mala cara. Les digo que si no van a llamar a un médico, y me dicen que viene una ambulancia. En ese momento llegan otros policías, que avanzan para que la gente se aparte, y yo me dirijo a la acera. Pero veo que un señor policía, uno con casco, arrea por la espalda a una persona sin venir a cuento, y le increpo, le digo que es un cobarde. Ahí se acerca otro, de paisano, que me intenta dar a mí con su porra, y por instinto yo la agarro con las dos manos».
Esto es lo que se puede ver en el vídeo que viralizaron las redes (y que algunos de los usuarios que compartieron han borrado). Txepe Lara asegura que su intención «no era quitarle la porra. Recuerdo la imagen de este policía y yo forcejeando, pero no porque quisiera quitársela, sino para evitar que me pegase. Lo siguiente es lo que se ve. Dice ‘este también se viene detenido’ y estoy detenido y dicen que me van a tumbar para ponerme las esposas. Les digo que por qué me tienen que poner en el suelo, y me derriban».
El productor pasó la noche en comisaría hasta la llegada de su abogado, se negó a prestar declaración allí y ahora está pendiente de si lo llama el juzgado «o no, a ver». Lamenta el enfoque mayoritario de la prensa generalista, que lo ha identificado en los titulares como «exetarra». «Entiendo que los periódicos están dando la versión oficial, pero añadiéndole cosas que no tienen ni pies ni cabeza ni tienen nada que ver. Yo fui militante de ETA durante el franquismo, luchando por las libertades cuando en este país había en una dictadura, y luego, hace casi 50 años, dejé de serlo».
Txepe Lara, semirretirado pero aún con proyectos
«A nivel cinematográfico poco puedo hacer, ya soy muy mayor», responde cuando le preguntamos por su actividad profesional. Aún así, aclara que está «intentando ayudar» en el nuevo proyecto de Alberto Morais, La tierra negra, que empezará a rodar este verano. La de Txepe Lara es una trayectoria de casi 40 años, que arranca en 1986 con la fundación de Lumiere Produkzioak, firma con la que sigue activo y que en 2021 fue responsable del documental Aztarnak – Huellas, de Maru Solores.
Txepe Lara ha ejercido como eléctrico y como operador de cámara, e incluso director de Fotografía en media docena de cortometrajes, pero la mayor parte de su trayectoria está ligada a la producción. Desde dichas tareas ha participado en títulos como Los años oscuros (1992), de Arantxa Lazkano; Atilano presidente (1998), de Santiago Aguilar y Luis Guridi; El cielo gira (2004), de Mercedes Álvarez, o Los chicos del puerto (2013), del mencionado Alberto Morais.
Su momento de mayor reconocimiento llegó con Justino, un asesino de la tercera edad (1994), por la que los mencionados Aguilar y Guridi, ‘La Cuadrilla’, obtuvieron el Goya a Mejor Dirección Novel, y Saturnino García, en aquel momento con 59 años, ganó el premio a Mejor Actor Revelación. Su último trabajo, Aztarnak – Huellas, es un documental sobre la crianza y las huellas de la misma en la psicología adulta en la que la cineasta Maru Solores reflexionaba sobre su propia experiencia como madre.
En el año 2019 Txepe Lara recibió el Premio Zinemira a toda una trayectoria por parte del Festival de San Sebastián. El certamen reconoció entonces su labor como pionero, fundando la Asociación de Técnicos Cinematográficos Vascos en los años 1985 y siendo «una figura clave de la cinematografía vasca de las tres últimas décadas». Destacaba su papel como productor en cinematografía como la de Helena Taberna o Daniel Calparsoro y su presencia en eventos como la Quincena de Realizadores, donde en 2007 estrenó La influencia (2007) de Pedro Aguilera.

Jose A. Cano