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¿A qué nos referimos con «español» cuando hablamos de cine?

A la hora de responder una pregunta, muchas veces van surgiendo otras. En el caso de la pregunta que ves más arriba (¿A qué nos referimos cuando hablamos de cine español?) nos venían varias: ¿Es…
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A la hora de responder una pregunta, muchas veces van surgiendo otras. En el caso de la pregunta que ves más arriba (¿A qué nos referimos cuando hablamos de cine español?) nos venían varias: ¿Es el cine hecho en España o el hecho por españoles, con independencia del lugar? Incluso aunque esté hecho aquí, ¿lo seguimos considerando español si no representa rasgos típicos? ¿Hay esencias definidas que le son propias y que no son compartidas con las cinematografías de otros países? Y si las hay, ¿en qué medida son identificables en el concepto de «lo español»?  Nos terminábamos preguntando, ¿son estas preguntas, y otras en la línea, siquiera importantes hoy?

Para el disfrute estético no lo son, seguramente tampoco demasiado para plantéarselas como si hubiese que analizar unas determinadas características, académicas y objetivas. Cobran importancia si nuestro objetivo es elaborar una suerte de sociología de la cultura o de repaso histórico de los elementos fundacionales y vehículares de la cultura española, y ya resulta imprescindible tenerlas por lo menos en mente si, como es nuestro caso, tenemos que decidir qué películas hay que considerar y tratar en esta bendita web. En este breve artículo definitivamente venimos a hablar de nuestro libro.

Podemos ir a lo más sencillo para responderla: fijarnos en los criterios de elegibilidad para los Premios Goya. En el Ministerio de Cultura encontramos los requisitos para obtener el certificado de nacionalidad española de las películas, necesario para la inscripción en los galardones. El trámite corresponde al Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) o al órgano competente de cada comunidad autónoma, y, entre las condiciones, aparecen umbrales de participación de trabajadores españoles en el proyecto, estar rodada en alguna de las lenguas oficiales del Estado,…

Son criterios muy formales, incluso por este mismo hecho susceptibles de una cierta arbitrariedad. Aunque sin duda son una referencia a tener en cuenta, a la hora de informar o no de determinada producción pueden llegar a limitar un rango que consideramos que tiene que ser intrínsecamente flexible, por lo que tampoco la seguiremos al pie de la letra. Por ejemplo, tendremos muy en cuenta el trabajo de directores españoles que, por una razón o por otra, no coinciden con estos parámetros. No perderemos de vista tampoco «la españolidad» de los mismos. Así que sí: de momento, nuestro estricto criterio consistirá en el clásico «ir tirando y decidiendo sobre la marcha». Somos gente seria.

Esto no quiere decir que consideremos que esta pregunta no tiene interés. De hecho, nos parece trascendente, y por eso esperamos seguir poniéndonosla a lo largo del proyecto aunque sea solo por el estímulo que supone a la larga. Uno de nuestros objetivos personales es ir aprendiendo y creciendo, e intentar responderla ayuda a hacer las dos cosas. También queremos reivindicar el valor de hacerla: una pregunta bien formulada no tiene por qué tener menos valor que una respuesta si sirve como recordatorio, como incentivo permanente.

 

Carlos Pintado (@CarlosPM76) y Arturo Tena (@artena_)

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