Suscríbete Iniciar sesión

Reportajes

El drama del matrimonio forzado en España por voz de sus protagonistas en el documental ‘No, no quiero’

Belén Santos retrata las vidas de cuatro jóvenes españolas de origen migrante que escaparon de casamientos concertados y explican la dificultad de perseguir este delito
No, no quiero documental matrimonio forzoso

Entre 2020 y 2022 se registraron en España 25 matrimonios forzados, de los cuáles 12 fueron solo en el último año, algo que indica que este delito sigue incrementando en nuestro país. Sin embargo, estos casos son apenas la punta del iceberg, en un tipo de abuso que se suele producir en el seno de las familias y pocas veces se denuncia. Así lo advierten organizaciones como Valentes i Acompanyades, con sede en Girona y que lleva más de una década especializada en prevenir este tipo de enlaces o las ablaciones a menores.

El documental No, no quiero, de Belén Santos, aborda este fenómeno por boca de cuatro de sus víctimas, cuatro mujeres jóvenes, de origen migrante y diferentes razas y culturas, que pudieron escapar de matrimonios forzados buscados por sus familias. Una película que nació precisamente por la labor de divulgación de este delito casi desconocido: la productora Maribel Muñoz escuchó un reportaje en ‘A vivir que son dos días’ en la cadena SER y quiso dedicarle un documental, para lo que buscó a la directora Belén Santos.

«Me sorprendió lo poco que se sabe y se investiga de este tema», explica Santos. Decidió contar la historia a través de cuatro de sus víctimas: María, Aya, Amy y Luna, a las que llegó gracias a Valientes y acompañadas, la mencionada ONG con sede en Salt, Girona. A ellas se les une Sajo, la madre de Aya, y la conocida activista antirracista y feminista de origen gambiano Fatou Secka, que aportan el punto de vista de la generación anterior. «No es fácil ponerse delante de una cámara y contar algo como esto, pero quería que cada una contase su historia y que se mostrase una diversidad de orígenes y países».

Procedentes de diversos países africanos o asiáticos, con diferentes religiones y racializadas, estas mujeres se enfrentaron a presiones familiares para contraer matrimonio con completos desconocidos, en algunos casos siendo menores. Algunas tuvieron apoyo de personas cercanas, pero otras tuvieron que empezar de cero. No, no quiero las muestra en sus vidas actuales, compartiendo sus experiencias con amigas o activistas más veteranas en lugar de hablando a cámara, pero también trabajando o haciendo deporte. Todas ellas se consideran españolas, puesto que solo una no nació aquí y se mudó siendo niña, pero ninguna reniega o desprecia su cultura de origen.

El drama del matrimonio forzado en España por voz de sus protagonistas en el documental 'No, no quiero' 1

«Queríamos dejar claro que no es algo exclusivo de un origen socioeconómico ni de edad. El matrimonio forzado ha existido en todo el mundo a lo largo de toda la historia«, insiste Santos. «Son costumbres que aquí también existieron hace tiempo, por eso quería diferenciar cultura de tradición. No es intrínseco de un pueblo u otro». También era importante dejar claro que «para los padres y las madres es algo que ha sido así toda la vida y lo hacen porque es lo único que conocen, ellos se casaron así y no consideran que haya nada de malo».

Por eso No, no quiero es una historia también de relación entre generaciones —a veces choque, a veces solidaridad y aprendizaje compartido—, que parte de la base de que las protagonistas «han crecido en este sociedad con unas libertades que se dan por sentadas. Cuando te proponen algo así, la decisión es muy grande. Si lo aceptas vas a tener que renunciar a todas tus expectativas vitales: dejar de estudiar, etcétera. Más lo que supone casarte con alguien a quien no quieres. Pero si dices que no, es una rotura con la familia, siendo muy jóvenes, adolescentes o incluso niñas. Empezar una vida solas es muy difícil a esas edades.

En gran parte, No, no quiero es un documental con ánimo de reportaje, sin connotaciones peyorativas: busca dar la información básica al espectador para concienciarlo. Aunque aparecen los activistas de Valentes i Acompanyades explicando las dificultades de perseguir esta forma de abuso, la película no busca tanto profundizar en los aspectos legales como un viaje emocional. No obstante, no flota en el vacío: su estreno este viernes 24 es para coincidir con el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, pero a Pamplona llegará el 12 de diciembre porque ese día se aprobará en el parlamento navarro un protocolo de prevención contra este delito.

El drama del matrimonio forzado en España por voz de sus protagonistas en el documental 'No, no quiero' 2

Este viernes No, no quiero empezará su recorrido por 15 ciudades de toda España, la mayoría catalanas —Barcelona, Girona, Sant Feliu o Lleida— pero también Madrid, Málaga, Bilbao, Vitoria, Vigo, Tenerife o València. El documental se estrenó en la Seminci de Valladolid y el pasado jueves 23 tuvo lugar su preestreno con las protagonistas y la asociación en la propia capital gerundense.

«Es una forma de violencia contra la mujer de la que no se sabe mucho y que se suele dar en un ámbito privado, de la familia, y de gran indefensión», insiste Belén Santos. «Es un tema muy amplio del que no se sabe ni siquiera cuántos casos se producen en España, la lucha de las organizaciones es muy grande y complicada, siempre en búsqueda de financiación y de protocolos para detectarlo. Pero me temo que al final solo hay una forma fiable: que ellas mismas denuncien. Y eso nunca es fácil».

Imágenes: No, no quiero – Vértigo Films

Jose A. Cano

Jose A Cano (Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha colaborado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con El Salto, El Español o revista Dolmen. Socio de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE).