Críticas
Nina: Un contundente final al principio del abuso

©BTEAMPICTURES. Montaje: ©Cine con Ñ
Nina (Patricia López Arnaiz) regresa a su pueblo tras muchos años con una misión muy clara: matar a Pedro (Darío Grandinetti), un viejo escritor homenajeado en esos días. Pero lo que iba a ser una visita rápida y mortífera acaba alargándonse más de lo previsto, de la mano de su encuentro con un viejo amigo del lugar (Iñigo Aranburu). De esta forma, la mujer empieza a revivir todo lo que sucedió con aquel hombre.
Presentada en la Sección Oficial del Festival de Málaga a concurso, donde aspira desde ya a la Biznaga de Oro a la Mejor Película, Nina es la segunda película como directora de Andrea Jaurrieta (Ana de día), basada libremente en una obra de teatro de José Ramón Fernández. Es una película de venganza sin serlo del todo que va retrocediendo mientras lo hace su protagonista, mezclando presente y pasado de forma cada vez más arrebatada. Es una película intensa, con aroma a cine clásico, que salta del wéstern estilizado de la madurez al drama cándido de la adolescencia que puede tornarse en puro terror.


Arturo Tena