Críticas
Justicia artificial: De buenas sentencias y malos algoritmos

Still de 'Justicia artificial'. ©Óscar Roca. Montaje: ©Cine con Ñ
Justicia artificial imagina un futuro en el que una IA establece consejos y datos para resolver sentencias judiciales. Pero lo que son meras recomendaciones están a punto de convertirse en obligaciones: el Gobierno cierra un acuerdo con la compañía que ha creado la inteligencia artificial y somete a referéndum su uso. Una jueza poco convencida de su implementación (Verónica Echegui) es designada como encargada de probar y mejorar la máquina encargada de dictar sentencia tras la muerte de la creadora del algoritmo.
Simón Casal firma este thriller, entre la trama política y la conspiración criminal, que plantea la posibilidad de que la inteligencia artificial pueda llegar a automatizar la administración de la justicia de un estado democrático. Casal ha tenido una buena intuición al construir su película a partir del dilema sobre el uso y la relación que tenemos con la IA, un debate fundamental en las sociedades democráticas actuales, y plantearlo desde una España que suena lo suficientemente cercana y a la vez distópica en 2024.

Arturo Tena