El corto en 50 datos
De ficción, dramático y entre los 11 y los 20 minutos: así es el cortometraje español

arlos Santos y Eva Llorach en 'Ángulo muerto', ganador del Goya al Mejor Cortometraje de Ficción
Los cortometrajes españoles son de ficción, dramáticos y suelen durar entre 11 y 20 minutos. Estas son las algunas de las conclusiones a las que llega la Coordinadora del Cortometraje Español en su informe ‘El Cortometraje Español en 50 Datos’. Se trata del primer estudio estadístico dedicado únicamente a los cortometrajes en España, a partir del análisis de 643 cortometrajes puntuados por el ICAA en 2025. Un trabajo que ha reunido 50 indicadores, además de datos sobre ayudas públicas, asociaciones o plataformas.
Según el estudio, la industria del cortometraje presenta tres principales flaquezas a nivel económico-estructural: una financiación insuficiente, ventanas de exhibición escasas y dificultades para su distribución. «Los datos revelan un sector altamente activo desde el punto de vista creativo, pero todavía marcado por importantes desequilibrios estructurales», apunta el informe, que pretende hacerse anualmente.
Desarrollando estas ideas, el estudio señala que el sector continúa muy condicionado por las ayudas públicas, siendo las subvenciones del ICAA y de las comunidades autónomas una parte indispensable de la financiación. Además, el informe señala que los cortometrajes siguen sin tener demasiada presencia en salas comerciales por lo que es complicado darlos a conocer, y dependen enormemente de los festivales como plataforma de exhibición.
Un informe con retos para el corto
Uno de los factores más destacables que revela el estudio es la baja internacionalización de la producción de cortos españoles, siendo únicamente 18 las producciones con algún tipo de coproducción internacional (de 643 cortos analizados). Es decir, más de 97% de la producción española de cortos se realiza solo con socios nacionales. Comparativamente, genera un gran contraste con el largo, al ser la coproducción una herramienta habitual en la financiación de los largometrajes españoles.
Adicionalmente, en el reparto de liderazgo de las coproducciones, España suele participar como socio minoritario (en el 55,5% de los casos). Es decir, en más de la mitad de los cortos internacionales en los que participa nuestro país, no actúa como líder del proyecto. Todo ello refleja que el cortometraje español depende enormemente de los recursos nacionales, y que la falta de colaboraciones internacionales puede limitar la capacidad de atraer financiación de otros países.
En artículos de expertos que incluye el informe, desarrollan algunos debates como la gravedad de la falta de ventanas de exhibición y de distribución de cortos. Mónica Gallego,de Agencia Freak, habla sobre la paradoja de que haya toda una industria como la del largometraje, pero que el público tenga que indagar para ver cortos. «Sin acceso, no hay público. Y sin público, no hay industria», declara Gallego.
La brecha de género, también en los cortometrajes
El cortometraje continúa la estela de lo que sucede en los largometrajes: el 60% de las personas que dirigen cortometrajes son hombres, mientras que el 40% son mujeres. Esto se extrapola igualmente al gremio de guionistas —que en cuestión de cortos cuenta con un 57% de hombres y 43% de mujeres—, al de los productores —siendo el 59% hombres y el 41% mujeres— y al de los compositores, donde se ve la mayor desigualdad —con 75% de compositores y 25% de compositoras—.
Donde se reducen las diferencias entre hombres y mujeres es en el gremio de la interpretación. Los papeles protagonistas son un 55% para ellas, mientras que ellos se encargan del 45%. Otro segmento donde la igualdad se compensa es en el de los jurados de festivales, que cuentan con una mayoría de presencia femenina (54%).

Candela Victoria Moyano

