1. Cine clásico
  2. Cine español de los 60
  3. ‘Diferente’, la película española de 1961 con un protagonista claramente gay

‘Diferente’, la película española de 1961 con un protagonista claramente gay

El bailarín y coreógrafo argentino Alfredo Alaria fue el responsable de este evidente drama musical, que ahora se estrena en streaming y se recupera en televisión por el Orgullo

diferente-pelicula-gay-española-cine-con-ñ-1

El cine LGTBI empezó en España antes de Eloy la Iglesia o Almodóvar. Incluso algo antes de los sutiles detalles que se perciben en Los farsantes (1963, Mario Camus). La primera película que claramente -menos para la censura- reflejó a un personaje gay en el cine español fue Diferente (1961), un drama musical de Alfredo Alaria y realizado por Luis María Delgado que contaba la «excéntrica» vida de un artista teatral de familia burguesa al que su familia intenta reconducir hacia el camino correcto. Una película que, en realidad, expresaba las ansias de libertad de un hombre reprimido por su orientación sexual, y que ahora se estrena restaurada en FlixOlé y se emitirá el viernes en televisión.

Alfredo Alaria: ser un gay famoso a mediados del siglo XX

'Diferente', la película española de 1961 con un protagonista claramente gay 1

Aunque en las fichas técnicas de Diferente consta como director Luis María Delgado, un técnico del sector de la época, la persona responsable de esta película tan especial es, en realidad, el bailarín, coreógrafo y actor argentino Alfredo Alaria (1930-1999) -como anuncian los títulos de crédito-. Alaria empezó a aparecer en películas argentinas muy joven, con papeles testimoniales, a finales de los años 40. Ya en los 50 se estrenó como coreógrafo en diferentes producciones mientras seguía estrenando obras de teatro musical por todo el mundo. Y acabó haciéndolo también en España, donde terminó por instalarse dado su éxito.

Alaria, además de protagonizarla, tuvo la idea del argumento -escrito a tres en el guión-, construyó las coreografías y cimentó todo el sentido de Diferente. Él es la clave de que pudiera producirse y construirse una película con una trama y un subtexto de este tipo. Su buen cartel en Madrid y el buen resultado de los ballets que ya había rodado con Luis María Delgado -como él mismo cuenta en una entrevista– convencieron al productor Jesús Saíz de poner en marcha una película a partir de los temas e iconografías que planteaba Alaria.

Esos imaginarios tenían que ver, claro, con la propia vida de un hombre gay popular a mitad del siglo XX. Pocos detalles personales nos han llegado sobre Alfredo Alaria, cuya vida ha trazado Eduardo Bravo en la revista Agente Provocador, pero de sus apuntes biográficos se puede adivinar que en su juventud encontró cobijo en el ambiente abierto de la compañía de baile del exiliado -y también gay- Miguel de Molina, pero su progresivo éxito y exposición pública le empezó a crear problemas al no poder vivir su sexualidad con libertad. Bravo incluso asegura que en 1974 fue expulsado de España y repatriado a Argentina por ser homosexual (acusado de no tener ocupación y sufrir de «un deficiente estado mental»).



Simbolismo y lo que no es simbolismo en Diferente

'Diferente', la película española de 1961 con un protagonista claramente gay 2


Toda esta frustración y ansia de libertad reprimida de Alaria están en Diferente. La película cuenta la historia del joven Alfredo (Alaria) que trabaja en un teatro musical y lleva una desordenada vida en los bajos fondos de la ciudad. En realidad, él pertenece a una conservadora y rica familia que busca colocar a Alfredo en el respetable negocio familiar. Aunque Alfredo intenta complacer los deseos de su padre, pronto sus ansias artísticas e imaginativas le vuelven a llevar al teatro musical. Sin desvelar los detalles del desenlace, su vuelta a los escenarios acabará en fatalidad.

En un vistazo rápido, Diferente es un descompensado melodrama con inconexos números musicales y un simple mensaje final de culpa y redención católica. Una copia sin mucho tino de un gran musical de Hollywood. Pero, en realidad, Alaria y Delgado pusieron bastante ingenio en la película: hay originales apuestas formales en plano, curiosas metáforas entre secuencias oníricas, un buen uso del montaje y puñado de momentos brillantes. Y, sobre todo, los autores fueron capaces de construir un protagonista netamente gay, tanto en lo simbólico como en distintos detalles explícitos.

Lo mejor de la película es, claro, verla con esa mirada informada actual con la que podemos notar todo lo que hay detrás-o más bien muy delante- del personaje de Alfredo. Desde la primera secuencia, llena de referencias y guiños culturales, Diferente dispara señales de la orientación sexual de su protagonista. Su despliegue homoerótico -paquetes, escotes y transparencias incluidas- en los números musicales, su evidente desinterés por las mujeres pese a los disimulos de la trama o los diferentes mensajes que se cuelan entre diálogos son un deleite si sabemos que estamos en la España de los 60. Por supuesto, para la historia queda la escena del albañil con el taladro culminada con el dedo llamando al timbre.


Alfredo es un artista imaginativo y con inquietudes al que su familia no permite expresarse libremente. Aunque en apariencia se reduzca el conflicto de la película a que Alfredo es un rebelde impulsivo, un apasionado por el baile ajeno al ordenado comportamiento en sociedad, en realidad vemos a una persona que sueña con desplegar su esencia mientras el sistema le dice que no vaya por ese camino. Pese a su moralizante mensaje final, Diferente es también el retrato de un hombre que acaba teniendo una vida desgraciada por no poder ser quién es. Algo que es posible que también sintiera, en parte, el propio Alaria en su vida como hombre gay en la España franquista.

La gran pregunta, la de cómo fue posible que esta película pasara la censura -sin ningun corte- y se estrenara, ha tenido diferentes respuestas a lo largo de las décadas. Todo apunta a la más sencilla y simple: ni autoridades ni élite cultural se enteraron de lo que estaba pasando realmente en Diferente. El crítico Javier Ocaña en el programa ‘Historia de nuestro cine’ cuenta que la plana mayor de publicaciones culturales de la época -excepto el redactor del diario Ya- comentaron absolutamente nada sobre el obvio contenido del filme. La película vuelve a la televisión el viernes (a partir de las 22, especial del Orgullo en la 2) y estará desde entonces disponible online en una version restaurada en FlixOlé.

Imágenes Diferente: FlixOlé
Menú