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Fundir balas para fabricar agujas de ganchillo: el diálogo posible en Colombia

El Festival de Málaga estrena en España esta coproducción en la que el director Iván Guarnizo cuenta cómo se sentó a hablar con el secuestrador de su madre

Del otro lado

La madre de Iván Guarnizo, director de Del otro lado, murió dos días antes de la firma de los Acuerdos de Paz de La Habana entre el Gobierno de Colombia, entonces presidido por Juan Manuel Santos, y las FARC. Murió diciéndole a sus hijos que ya había perdonado a sus secuestradores y que solo deseaba que nadie más volviese a vivir lo que ella. Entre 2004 y 2006 estuvo secuestrada, un periodo del que la familia nunca hablaba pero que volvía a la memoria de la mujer con su último suspiro y cuando parecía que el país podía salir de la violencia.

En Del otro lado sus hijos se reúnen en la misma selva que servía de refugio a la guerrilla y que sigue vedada a los colombianos con Güerima, el ex guerrillero y cuidador de la que para él era «doña Betty». Los Guarnizo, delante y detrás de la cámara, dialogan con el hombre que mantuvo retenida a su madre durante 603 días y hablan de cómo ella le pidió unas agujas de ganchillo para poder ocuparse en algo. El guerrillero, para poder fabricarlas, fundió el único material que tenía a mano: balas. Betty, cuando empezó a tejer, lo hizo para las únicas personas que tenía cerca: sus secuestradores.

«Me pareció un símbolo muy potente, fundir un instrumento de muerte para tejer, para crear cosas que sirven para cuidar la vida, que es algo muy femenino», sentencia Iván. Su documental, coproducción entre Colombia (Gusano Films) y España (Salon Indien Films) se exhibe en la Sección Oficial de Documentales del Festival de Málaga tras presentarse en Hot Docs de Toronto.

El secuestro de la familia Guarnizo

Fundir balas para fabricar agujas de ganchillo: el diálogo posible en Colombia 1

«Sé que todos los secuestros no son así, mi mamá tuvo suerte», nos cuenta el director, que desnuda los silencios de su familia en la película a través de los diálogos de su hermano y su sobrino. «Empecé la película pensando que cuando conociese a Güerima él me iba a pedir perdón, pero cuando finalmente nos vimos, supe que nada de lo que me hiciese iba a cambiar cómo yo me sentía. Esta película, más que el encuentro, es el viaje de dos años que hacemos nosotros para encontrarlo, y que nos hace ver que más que olvidar lo que pasó, hay que construir desde ahí».

Aunque los narradores son los hermanos Guarnizo, el hilo conductor de esta road movie hacia la reconciliación es la voz de la madre, a través del diario que le permitieron llevar sus secuestradores. Unas notas privadas que los hijos releyeron después de su muerte encontrando una ternura hacia los guerrilleros que no esperaban, que nunca supieron ver en vida. Durante el documental, el ex combatiente narrará su experiencia con sus secuestradores mirando directamente a cámara, emocionándose al recordar a algunos de ellos.

Guarnizo lleva 20 años viviendo en España y tanto la actual crisis política en Colombia como el secuestro de su madre los ha vivido desde la distancia. Preguntado por Cine con Ñ explica que sí cree que su documental «dialoga con los que está ocurriendo en el último mes en mi país. La terminamos en enero de 2021 y no sabíamos lo que iba a pasar, pero una consecuencia de los Acuerdos de Paz es que la protesta social en Colombia ya no está estigmatizada. Antes si alguien protestaba por cualquier cosa, la corrupción, la pobreza… le decían guerrillero. Ya no se puede. Por ese este estallido social es tan importante».

Del otro lado… de los Acuerdos de Paz

Fundir balas para fabricar agujas de ganchillo: el diálogo posible en Colombia 2

«Del otro lado plantea algo que es necesario ahora en Colombia: sentarse a escuchar a la otra persona», nos cuenta el director. «Se trata de recuperar lo que nos han dicho durante mucho tiempo que el otro bando no tenía: la humanidad. Son personas que pueden convertirse en hijos adoptivos de tu madre o de tu abuela. Yo ya sentía cierta camaradería por el guerrillero antes de conocerlo por lo que leía sobre él a mi mamá».

Por el camino, los Guarnizo vivieron la frustración de ver todo lo que no se estaba cumpliendo de la reconciliación: «Fuimos a la selva por primera vez para grabar los lugares donde mi mamá estuvo secuestrada y nos encontramos con que seguían vedados, aunque los Acuerdos de Paz dijesen lo contrario. Es una zona que se dice que es Colombia pero solo por geografía. Esto va más allá de las FARC, es mucho más complejo, y mientras no se admite no se avanzará. En ese momento pensé que nunca íbamos a encontrar a Güerima y la película sería la historia de un fracaso».

Sin quererlo, Del otro lado «se convirtió en un análisis lateral de algunos aspectos particulares de los Acuerdos. Al final decimos lo mismo que la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición: siéntense a hablar. Mostramos como muchos guerrilleros se han reintegrado. Personas que entregaron las armas, ahora se dedican al campo y querían enfrentarse a la Justicia y rendir cuentas. Y en estos años 250 ex combatientes han sido asesinados mientras los paramilitares y los escuadrones de la muerte siguen campando a sus anchas».

A día de hoy, Iván sigue en contacto con Güerima por teléfono y mensajes de whatsapp. Ni el ex combatiente ni su hermano, coprotagonistas de la película, la han visto aún. «Quiero estar a su lado cuando se estrene en Colombia, ver sus reacciones, que será, esperamos, en septiembre u octubre de este año».

De momento las reacciones que ha recibido son «de sorpresa y agradecimiento. La mayor sorpresa de algunas personas es, de hecho, vernos a nosotros tres expresarnos. Ver que unos hombres expresen así sus sentimientos y se emocionen. Me han dicho que esperan más ejemplos así. Y eso me tranquiliza, porque sé que Del otro lado puede servir para trabajar en una verdadera reconciliación».

DEL OTRO LADO / Trailer from Salon Indien Films on Vimeo.

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