Críticas
Un nuevo amanecer: Petardeo bien, petardeo fetén

Un nuevo amanecer es un centro público de rehabilitación para adictos. Un lugar modesto, con pocos recursos y en el que los usuarios realizan algunas de las tareas básicas de mantenimiento como parte de sus rutinas. En él recala Candela, una conocida actriz y presentadora de televisión, que ha sufrido una crisis en directo en uno de los programas en los que participa. La cadena la obliga a tratarse si quiere recuperar su empleo y está sin blanca, así que no le queda otra, aunque no admite su problema. Los cambios afectan a todo su entorno: su impresentable manager, su ex marido, su hija adolescente e incluso su madre, una gran diva del cabaret ahora jubilada.
José Corbarcho vuelve a ponerse tras la cámara, por primera vez en casi 10 años. Su anterior trabajo como director, al menos en ficción, fue el largo Incidencias, de 2015, junto a Juan Cruz, su socio en Tapas (2005). Y en series, que se intuye que si le diesen cancha sería su fuerte, Pelotas (2009-2010), también con Cruz. Aquí lo acompaña en la dirección de los episodios Belén Macías (El patio de mi cárcel), aunque es creador en solitario. Hablamos de una comedia diseñada a la medida de Yolanda Ramos, pero que no se olvida de darle una vuelta a las luces y sombras del petardeo. Digo, del mundo del espectáculo.


Jose A. Cano