CRÍTICAS
Tratamos demasiado bien a las mujeres: Una comedia negra que no decide qué tono quiere tener

©FIlmax. Montaje de portada: ©Cine con Ñ
Tratamos demasiado bien a las mujeres arranca con la llegada de un comando perdido de maquis a un pueblo aislado en mitad de los Pirineos. Derrotados en el Valle de Arán, los guerrilleros solo quieren llegar a Francia y evitar la cárcel franquista o el fusilamiento, pero se han perdido y no saben cuál es el trayecto correcto. Al tomar una oficina de correos a las armas y a todos los presentes como rehenes, han tomado una decisión que decidirá su destino. Porque entre las secuestradas está Remedios, prometida de un capitán local y mujer de ideas muy franquistas.
Esta película supone el debut como directora de Clara Bilbao, conocida diseñadora de vestuario varias veces galardonada con el Goya de su categoría. Adapta una novela francesa, escrita por Raymond Queneau en el mismísimo 1947, que servidor no ha leído pero que si narra hechos similares a los vistos en pantalla, debió tener una lectura mucho más amarga. El tono de humor negro, negrísimo, en mitad de una mezcla de géneros, es algo poco habitual en una cinematografía que apenas ha tocado este periodo histórico, pero no acaba de cuajar y el resultado es irregular.


Jose A. Cano