CRÍTICAS
Todos los colores: Una fábula juvenil completamente inofensiva

Fotogramas de 'Todos los colores'. ©Daniel Salmones. Montaje: ©Cine con Ñ
Todos los colores es la historia de Belén, una chica de 17 años, a punto de terminar el Bachillerato, muy lista pero un poco cafre. Para aprobar y poder ir a la universidad, eso sí, necesita hacer deporte, así que la obligan a apuntarse al equipo de atletismo en silla de ruedas que entrena en el polideportivo de su ciudad. Allí Belén descubrirá que le gusta más de lo que creía, aunque su entrega afectará a su grupo de amigas… y a su vida amorosa con el chico que le gusta.
Ópera prima de Beatriz de Silva, directora de Tula (2022), corto preseleccionado a los Óscar en su momento y con el que tiene en común el enfoque en la experiencia de las chicas adolescentes, aunque los tonos varíen bastante. Esta película forma parte de lo que claramente es una estrategia de ampliación de públicos por parte de Atresmedia —encima con Netflix por medio—, buscando una historia de descubrimiento y superación en un tono luminoso, disfrutón… e igual un poquito cómodo de más.

Jose A. Cano