Críticas
Tierra baja: Teruel existe, Madrid también

Stills de 'Tierra baja'. Montaje: ©Cine con Ñ
Tierra baja cuenta la historia de Carmen, una guionista de cine ya veterana que decide retirarse a la vieja masía de su abuela en Teruel, que ha heredado recientemente. Mientras trabaja en adaptar la finca a sus necesidades y adaptarse al pueblo, Carmen recibe la visita de un productor, un antiguo amor con el que la cosa no acabó bien pero que quiere recuperar el antiguo proyecto de rodar una película juntos. A regañadientes, accede a empezar a encargarse del guión que él le pide. Pero mientras avanza en la escritura, los viejos rencores, y algún secreto nuevo, salen a la luz.
Miguel Santesmases (Días azules, La fuente amarilla) vuelve al largometraje después de casi una década para además escribir —a cuatro manos con Ángeles González-Sinde— y hasta situar la acción en la vieja masía familiar. El cineasta creó su productora, Zavijava Films, en 2021 y decidió situarla con toda la intención en Belmonte de San José, provincia de Teruel. El trabajo fundacional de dicha firma, el cortometraje El porvenir de mi pueblo (2019), coescrito con Ramón Mur, y que daba un vistazo a las eternas reivindicaciones de la España vaciada, Teruel Existe mediante, poniéndolas en relación con el regeneracionismo del siglo XIX.

Jose A. Cano