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Tengamos la fiesta en paz: Save The Children

El musical de Juan Manuel Cotelo se empeña tanto en reafirmar su mensaje de valores familiares que se olvida de darle personalidad a sus personajes

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Tengamos la fiesta en paz cuenta la historia de los tres hijos de una familia numerosa, los cuales, ante la inminente amenaza de divorcio de sus padres y en vísperas de Navidad, deciden encerrarlos incomunicados en la vieja casa familiar del pueblo para que arreglen sus diferencias. La situación se desarrolla con surrealistas consecuencias pero final feliz, con participación del Belén viviente del pueblo y números musicales.

Esta película se ha rodado explícitamente como un alegato contra el divorcio que además debe funcionar como comedia para toda la familia, lo cual justifica en parte que simplifique las razones que llevan a una decisión tras trascendental como es una separación de ese tipo. No es que frivolice con los valores familiares. De hecho, quizás el problema principal es que se los toma demasiado en serio mientras intenta no dejar de ser una comedia. Y la comedia es enemiga de la gravedad y de lo impostado.

Antes de seguir recordaremos lo de siempre: que aquí se le haga una crítica negativa a algo no indica que le neguemos su derecho a existir ni menospreciemos a la gente a la que le guste. En aras de la convivencia pacífica entre humanos y mutantes es bueno recordar que cuando alguien opina distinto de nosotros no es un ataque personal, porque igual no solo ni nos conoce, es que le damos igual. Bueno, en fin, que sigamos con la cosa supernumeraria.

Reseña de Tengamos la fiesta en paz sin dar el cante

Tengamos la fiesta en paz: Save The Children 1

Hay una ola de cine familiar derivado de Padre no hay más que uno empeñado en copiar todos los defectos y ninguna de las virtudes de dicha película. En puridad es probable que Tengamos la fiesta en paz existiese sin los éxitos de Santiago Segura -el tono un poco de sermón es suyo propio-, pero no está de más señalar que nadie se ha dado cuenta que en aquella tanto Segura como Toni Acosta o Loles León actúan en su registro habitual. No le hablan a los niños -y por extensión al espectador- como si tuviesen problemas cognitivos graves.

Más allá de estar sobreactuada como una caída en el área de un delantero del Atleti, sobre todo Tengamos la fiesta en paz es sosísima. Los chistes de los niños quedan forzados, los de los adultos parecen de una comedia de los 90 de las que el ideario de esta película abominaría -el jefe explotador y rijoso que le tira los trastos a la mujer- y la ambientación termina por ser demasiado artificial.

Entendemos que en parte se debe a la intención general, pero le acaba jugando en contra. Quiere ser tan universal que no se molesta en dotar de algo que haga un poco característicos a los personajes. Simplemente son Madre Agobiada, Padre Adicto Al Trabajo, Abuela Loca Pero Sabia y etc. De hecho, el padre es como Chandler en Friends y no llegamos a saber ni en qué consiste su trabajo, pero debe estar muy bien pagado: tres niños, casoplón en la ciudad, casoplón campestre y, qué sepamos, la madre no trabaja fuera de casa.

Tengamos la fiesta en paz: Save The Children 2

Y por Dios. Desde esta atalaya un llamamiento a los señores y señoras cineastas que quieren dirigir musicales. Dejen la cámara quieta, que porque se ponga a dar vueltas alrededor de las actrices cuando cantan no le da más intensidad emocional a la escena ni cuenta nada. Parece que estamos siguiendo el punto de vista de un mono loco con una steady grapada en la cabeza.

Una comedia bienintencionada pero fallida de tan fuerte que lo intenta, con un humor que pasa de ser completamente anacrónico y un poco rancio a tan blanco que no tiene gracia. Y que, aunque sea comprensible por el público infantil al que aspira, en el fondo está solucionando con autoayuda la cuestión del divorcio, como si fuese una decisión que las parejas toman por capricho o por verlo en la prensa del corazón y no un conflicto vital decisivo para muchas personas.

12 Comentarios. Dejar nuevo

  • A mi me ha divertido mucho. Mis hijos lo han pasado genial. La casa de la ciudad no sale y la del campo es de la abuela. La ,adre sí trabaja y parece wue el que hace la critica no la ha visto.

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  • Bárbara García
    06/12/2021 04:22

    Pues parece que no has visto la película porque es muy divertida, con un guión sencillo que lo entiende cualquier niño, las interpretaciones de los niños están muy bien y no pecando de otras producciones que a los niños no sé les da el protagonismo que se merecen y la abuela es maravillosa, además comentar que esta película su financiación ha sido exclusivamente de particulares vamos que no la han pagado televisiones y ninguna ayuda del Estado.

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  • sanchamoneldel
    06/12/2021 07:50

    Enhorabuena por una película tan especial como esta. Os la recomiendo a todos, especialmente a matrimonios, en algún punto de la película te llega a lo más profundo y te hace recapacitar, a veces llegamos a situaciones insoportables por nuestro orgullo y por no reconocer nuestros errores, en las que con solo pedir perdón desde el corazón, cambiar realmente nuestra actitud y darle la importancia a lo que realmente tiene importancia, puede llegar a salvar tu matrimonio y no hacer daños a vuestras vidas, ni a la de los niños.

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  • Pablo Castañón
    07/12/2021 12:46

    Una película sencilla, con humor y un mensaje profundo. La crítica que aquí leemos, que no comparto, es respetable donde las haya, pero quiero comentar esta parte sobre el divorcio: «como si fuese una decisión que las parejas toman por capricho o por verlo en la prensa del corazón y no un conflicto vital decisivo para muchas personas». La película en ningún momento expone el divorcio como capricho (al revés), sino que precisamente lo muestra como ese conflicto vital y decisivo. De hecho, toda la película va en torno a eso… Y precisamente ahora se estrenan otras películas que sí tratan el divorcio como algo caprichoso y gracioso («Mamá o papá»). Estas películas son peligrosas porque sí son las que no le dan la seriedad necesaria a lo que implica este acontecimiento en una familia. «Tengamos la fiesta en paz» contrarresta a películas de este tipo.
    Lo que más me ha gustado de esta producción es que muestra problemas reales que influyen y de los que no se habla. Las pantallas hacen las brechas aún más grandes, pues eliminan la comunicación si no se usan con mesura y normas.
    Los programas del corazón hacen mucho daño a quienes los ven. Lo único que hay es gente que grita e insulta más en función de lo que le pagan. Quien ve eso en la tele y tiene un conflicto en su casa, se arma aún más de razones y justifica aún más su posición. Un conflicto, como el matrimonial, se empieza a solucionar bajándose uno primero del burro; todo lo contrario a lo que te incitan estos espacios televisivos. Con mucha sutileza, la película muestra que los conflictos se pueden solucionar con las herramientas correctas. Muestra que una crisis matrimonial va más allá del matrimonio; los hijos tienen un papel en ese conflicto también. Aunque no sea por ti, aunque no sea por tu marido/mujer, por los hijos merece la pena agotar todas las vías. La sociedad no tiene como vía el salir de uno mismo y amar al otro en sus defectos y debilidades, que es la propuesta que se nos hace en esta película: me obligo a salir de mí mismo para amar al otro, aunque eso me mate, porque de ahí Dios hará algo nuevo.
    En conclusión, la película es sublime porque es capaz de mandar un mensaje potente y gustar a todas las edades. Es capaz de hacer reflexionar a los matrimonios con seriedad a la par que hacer reír a los hijos que están acompañando a sus padres, quizás al margen de una crisis en ese momento. De una manera cómica y cantante, exponen la realidad de que el divorcio y que, con el apoyo necesario, todo puede arreglarse. Y además, según he sabido, ha sido consiguiendo el dinero de aquí y de allí; más meritorio todavía. ¡Enhorabuena y tengamos la fiesta en paz!

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  • Señorde50
    08/12/2021 10:02

    Pues a mi me ha gustado mucho!!

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  • Ana Maria Muñoz
    10/12/2021 16:32

    Pelicula muy de navidad para compartir en familia, divertida y con canciones muy buenas para transmitir emociones.Pienso qué a los mayores nos hace analizar nuestra sociedad ,y divertida para los más pequeños. Los actores infantiles muy bien.Los mayores algo sobreactuados, pero se trata de una comedia para un tema muy serio.Yo la aconsejo

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    • Acabo de llegar del extranjero y me gustaría verla cerca de mi casa. Pero se ve que el cine-basura vende más.
      Siempre queda la opción de comprarla cuando salga…

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  • Leonor Sánchez
    11/12/2021 12:24

    Es un alegato contra los divorcios que se producen porque la pareja, ahogada por el sistema y estilo de vida que se nos ha impuesto, no lucha una mierda. Y son los niños (los pequeños somos grandes, pronto lo descubrirás, como canta la benjamina) los valientes que plantan cara a esta situación. Circunstancia que me suena y que se repite cada vez más. Enhorabuena, Cotelo!!

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  • Ana Martín
    17/12/2021 14:39

    Nos ha encantado a toda la familia y ánimo a todos a verla (incluso al que ha escrito esta crítica). Os vais a reír y a pasar un buen rato. ¡Más cine así es necesario!

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  • Por fin! Un espanto de película en todos los sentidos. Las canciones son infumables, los bailes esperpénticos, el guión una basura sin sentido. Tenían una idea buena y la ha destrozado con ganas. Lo peor, que haya tanto eunuco intelectual capaz de tragarse cualquier cosa siempre que les convenzan de que es conforme a sus valores (que no lo es! de dónde acá esos comportamientos serían acordes con los principios de familia??)

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  • Inspirado
    07/01/2022 17:31

    Una película muy valiente, a contracorriente, que rompe el discurso oficial de un modo divertido y familiar. Para lo demás, ya tenemos telecirco…

    Responder
  • Inspirado
    07/01/2022 17:31

    Una película muy valiente, a contracorriente, que rompe el discurso oficial de un modo divertido y familiar. Para lo demás, ya tenemos telecirco…

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