CRÍTICAS
Polvo serán: Danza macabra sobre la muerte y el amor

Stills de 'Polvo serán'. Montaje: ©Cine con Ñ
Polvo serán es la historia de Claudia y Flavio, una pareja de actriz y directora, ya en su ancianidad, que se enfrenta a la enfermedad terminal de ella. Un tumor cerebral que le provoca ataques incontrolables y alucinaciones, y que la lleva a la decisión de buscar la muerte asistida. Lo que nadie espera es que Flavio quiera seguirla en ese tránsito, decidido a no separarse de ella tras más de 40 años juntos. Su hija Violeta es la testigo y mediadora involuntaria de cómo sus padres no consiguen hacer del todo las paces ni entre ellos ni con el mundo antes del paso final.
Carlos Marqués-Marcet vuelve al largometraje para cines cinco años después de Los días que vendrán (2019). La película llega premiada en Toronto y como cinta inaugural de la Seminci de Valladolid como una propuesta, como poco, chocante. Un musical con toques de danza contemporánea y comedia negra que viene a contar el drama familiar de un matrimonio que decide morir juntos, con muchos asuntos por resolver que, seguramente, se queden ahí y unos hijos, compartidos o en usufructo, traumatizados por el egocentrismo pasado de ambos progenitores.


Jose A. Cano