Críticas
Odio el verano: Mis adorables cretinos

Montaje: ©Cine con Ñ
Odio el verano es la historia de tres familias de diferente clase social y caracteres que se ven obligadas a compartir casa en Canarias durante sus vacaciones. Por un lado están los pijos Calatrava, con él cirujano plástico y ella influencer; por otro los Torres, propietarios de una charcutería gourmet, y finalmente los Morcillo Sabroso, él barrendero de baja por una lesión de espalda y ella tarotista en una tele local. Para unos son unas vacaciones de rutina, para otros las más lujosas de su vida, pero de una forma u otra tendrán que aprender a convivir.
Fer García-Ruiz estrena su segunda comedia en poco menos de dos meses tras Mala Persona. En este caso, la enésima comedia familiar que demuestra que el modelo ‘pesca de arrastre’ de las series de los 90 está plenamente instalado en los proyectos cinematográficos de las teles (en este caso Mediaset): argumento más o menos chocante pero blanco, chistes planos para no ofender a nadie, caras conocidas, subtramas para el abuelo y el nieto cuanto más mamarrachas e inverosímiles mejor, clasismo soterrado, moraleja carca y despolitización de las diferencias de clase. Falta que alguien te lea el catecismo al acabar.

Jose A. Cano