CRÍTICAS
No tengo nada que decir: Godard se caga en Godard

Stills de 'No tengo nada que decir'. Montaje: © Cine con Ñ
No tengo nada que decir (Je n´ai rien a dire) es un mediometraje sobre el intento fallido del realizador argentino Arturo Prins de conocer a su ídolo, Jean-Luc Godard, y también sobre el legado que deja este tras su muerte. Tras su regreso a Argentina, el autor descubre que el mítico cineasta se ha reencarnado en un niño de 9 años local, y entrevista a este sobre sus impresiones acerca del cine actual.
Arturo Prins sigue en el documental y el cine experimental tras pasar por la ficción con Estado impuro (2020). Parte de la base de un viaje en plena pandemia a Rolle, Suiza, ciudad donde el director francés pasó sus últimos años de retiró, y la casualidad, quizás ficticia, de que el breve encuentro que mantuvieron ambos en el momento de la grabación se produjo justo dos años, día por día, antes de la muerte por suicidio asistido del protagonista el pasado año 2022.

Jose A. Cano