Suscríbete Iniciar sesión

Críticas

La marsellesa de los borrachos: Cancionero para ayer y hoy

Un sentido viaje por la música popular antifranquista que evita la nostalgia autocomplaciente encontrando nueva fuerza en las voces del presente
<strong>La marsellesa de los borrachos</strong>: Cancionero para ayer y hoy 4

La marsellesa de los borrachos parte de las grabaciones de un colectivo de acción política y cultural italiano, Cantacronache, que, en el verano de 1961, grabó canciones populares de la resistencia al franquismo por toda España. La película, ya en la actualidad, recoge a un equipo de rodaje que hace el mismo viaje que hicieron entonces los jóvenes italianos y graba, con artistas como María Arnal o Nacho Vegas, una reinterpretación de esas mismas canciones marcadas por la la Guerra Civil, la represión y la lucha contra el régimen.

Pablo Gil Rituerto ha compuesto esta película documental (estrenada en Seminci) que usa como base las grabaciones de Cantacronache en España, referencia a su vez del cancionero/ensayo Canciones de la nueva resistencia española 1939-1961 (Canti della nuova resistenza spagnola 1939-1961), firmado por tres de los miembros de Cantacronache, publicado en 1962. El título de la película, La marsellesa de los borrachos, es el mismo de la publicación que, con sentido despectivo, recopila los artículos que iban a desacreditar el libro de los italianos y que sirvió de base para denunciarlos.

<strong>La marsellesa de los borrachos</strong>: Cancionero para ayer y hoy 1

Suscríbete y lee sin limitaciones

Mensual

2€

Primer mes

Después, 4,99€/mes

Suscríbete

Anual

45,99€

Primer año

Antes, 59,99€/año

Suscríbete

Es una película que usa el formato road-movie, con las imágenes del presente y voces y músicas del pasado o que lo recuerdan, para plantear un viaje por las distintas zonas españolas (Cataluña, Galicia, Castilla, Madrid, País Vasco…) por las que pasaron los Cantacronache en su viaje español. Es, como dice la compañera Paula Arantzazu Ruiz en Cinemanía, la forma de darle un sentido orgánico y un significado que nos diga algo en la actualidad a un cancionero que. con este dispositivo, evita sonar ‘viejuno’.

Vista y oído en comunidad

<strong>La marsellesa de los borrachos</strong>: Cancionero para ayer y hoy 2

Lo primero que ha hecho bien Gil Rituerto es dejar claro cómo interpreta él la importancia y la fuerza de la música popular que se gestó como lucha contra el franquismo. Todo estaría, si se quiere reducirlo al máximo, en el sentimiento y la comunidad. Eso es lo que ha conseguido una expresión artística nacida y distribuida a través de la expresión oral de la clase obrera, que es la que los italianos quieren que no se pierda, y que es la que nos ha llegado hasta hoy gracias a su empeño.

Digo que lo deja claro porque hay una intencionalidad en el uso de la imagen y su combinación con la música, tanto en su diálogo con el archivo como directamente en las secuencias rodadas en las reinterpretaciones del presente. Ahí está la sensibilidad de encontrar una foto que evoque algo similar a las notas que se escuchan o de filmar en una fábrica, en la secuencia más brillante de la película, cómo los mineros asturianos cantan En el pozu María Luisa abrazados en círculo.

En el impulso archívistivo es inevitable pensar en Canciones para después de una guerra (Basilio Martín-Patino, 1976). Hay algo también de la resignificación de las imágenes de ella aquí también. Pero lo que hace Gil Rituerto se sale de la ambición evocadora de Martín-Patino en el montaje y prefiere pegarse mucho más a aquellas imágenes que pueden inventarse desde 0 su vinculo con la música.

La marsellesa de los borrachos, presente y pasado

<strong>La marsellesa de los borrachos</strong>: Cancionero para ayer y hoy 3

¿Por qué recuperar ahora estas canciones? Se nota que es una de las preguntas que ha guiado el proyecto durante todo su proceso de creación. Podría tener decenas de historias anónimas, motivaciones y discursos entre aquello que pasó ayer y lo que se ve hoy como respuesta. Seguramente la más conveniente es siempre la más latente, la de la herida abierta: la memoria histórica y la reparación de las víctimas y los cuerpos de los represaliados. Hay una línea directa de emoción aquí, a la que la música da dignidad y reivindicación.

Otras ideas vinculadas, como la de la migración y el exilio, se entienden pero se sienten menos pegadas al hilo musical, que es siempre el corazón de esta película, y por tanto menos pertinentes a nivel emocional. Gil Rituerto acierta cuanto más consigue vincular la enorme empresa de expresar la oposición democrática y popular a 40 años de franquismo al viaje clandestino de estos jóvenes idealistas italianos, recuperados en la voz, narrador y testigo inimitable, de uno de ellos.

La marsellesa de los borrachos es una más que notable película, un viaje por dos carriles, presente y pasado, unidos por el arte nacido en las calles, los centros de trabajo y las organizaciones políticas. Una historia musical apasionante que Gil Rituerto ha encontrado la forma de canalizar en una experiencia cinematográfica completa y habilidosa, que acierta al querer establecer un diálogo directo entre presente y pasado. Sin caer en la nostalgia vacía, sino dándole una nueva fuerza.

Arturo Tena

Arturo Tena

Graduado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe crítica y análisis de cine desde 2010 y es socio de ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l'Escriptura Cinematogràfica). Después de trabajar en CTXT, desde 2018 dirige el medio especializado Cine con Ñ.

APÚNTATE A LA NEWSLETTER DEL CINE ESPAÑOL

Get the latest business resources on the market delivered to you weekly.
Recibe en tu correo las últimas novedades sobre el audiovisual estatal
LA NEWSLETTER DEL CINE ESPAÑOL
Recibe en tu correo las últimas novedades del audiovisual estatal