CríticasSeries españolasSeries españolas 2021

El Terrat. Los primeros 30: El poder de la comedia

El cómico catalán repasa la trayectoria de su productora, en la que cuenta sus éxitos pero también sus fracasos y empeños

El Terrat. Los primeros 30: El poder de la comedia 1

En El Terrat. Los primeros 30 Andreu Buenafuente y Frankie De Leonardis repasan a lo largo de una extrensa entrevista la trayectoria de la productora y la del propio cómico y creador de la misma. Desde sus inicios en la radio local de Reus hasta la llegada a Movistar+ y sus diferentes expansiones en diferentes programas de humor a lo largo de los años.

Esta docuserie es diferente, más que nada, porque no es un documental, es una entrevista larga. Casi una autoentrevista. Separada en bloques que se convierten en capítulos, es un monólogo de Buenafuente reconducido por las preguntas de un amigo y colaborador estrecho que ejerce como director, pero básicamente un repaso del cómico catalán de su trayectoria como productor y creador.

Claro, si alguien tiene tablas en este país de Dios para hablar de sí mismo durante horas con toda la inmodestia que ello conlleva, aunque con sus leñazos de autocrítica, y que no sea un bendito aburrimiento ni acabar cayendo mal al respetable, ese es Andreu Buenafuente. Y el repaso a la evolución del entretenimiento que se hace aquí va más allá de su productora. Empiezan en una radio local de Reus y acaban estrenando en Filmin.

El Terrat. Los primeros 30 y España

el-terrat-los-primeros-30-critica-cine-con-ñ

Que El Terrat. Los primeros 30 es también Historia de España se nota en los pequeños detalles. Pequeños como que Buenafuente, sin el BUP aprobado y con 17 años, entró en una radio y le dejaron hacer de todo, «aprender haciendo», mientras le pagaban. Con 20 años en otra emisora lo fichan y lo dejan hacer un programa de humor cuando en la radio española esa tradición se había perdido. Le dan un crédito para irse de viaje a EEUU. Etcétera.

El nombre de El Terrat viene, encima, del visionado que hizo Buenafuente de Bajarse al moro, película de Fernando Colomo del año 1988, comedia negra cargada de amarga crítica social y con una visión caústica de la sociedad española de la época. En estos días se cuece el estreno de la última del ilustre, Poliamor para principiantes, de una chaval que es youtuber y se enamora de una chica que resulta que es poliamorosa. Que no tiene que ver, pero sí.

Por otra parte el mismo Buenafuente se sorprende de que la gente más joven que entra al mundo de la comunicación o el espectáculo se especializa mucho, mientras él y sus compañeros en los 80 y 90 hacían de todo. Por el camino, del trabajo con El Terrat van saliendo talentos como los de José Corbacho, Jordi Évole, Edu Soto, Silvia Abril, más tarde tocando a otros como David Broncano o el actual Miguel Maldonado…

El Terrat, Buenafuente y la ansiedad

El Terrat. Los primeros 30: El poder de la comedia 2

Cuando Andreu Buenafuente vendió su primer programa a TV3, la ansiedad lo dejó dos meses de baja enclaustrado en casa y perdiendo 7 kilos. Con todo bien: el contrato cerrado y el programa vendido. Según cuenta, hasta los directivos llamaron a su médico para saber si iba a estar capacitado cuando llegara el estreno. El humorista admite a pecho descubierto que el fantasma de la ansiedad lo ha acompañado toda su carrera.

Uno de los momentos más duros será durante la crisis de 2008. De nuevo ese reflejo de la historia de la televisión en España: El Terrat roza la quiebra, la productora se esfuerza con La Sexta -todavía poseían un 2%- y Buenafuente llega a grabar En el aire sin cobrar su sueldo como presentador para que el programa pueda tirar. Cuando llegan a Movistar+ y las plataformas, rozaban cerrar la persiana y el cómico sufría de insomnio crónico.

Obviamente, siendo una celebración de esos 30 años de El Terrat, todos sabemos que acaba bien y sin spoilers, pero lo interesante es escuchar el filtro del propio protagonista, con sus tics, la admisión de su ego pero también de sus fracasos, su empeño en dar oportunidad al talento como se la dieron a él o su pudor para hablar de las entrañas del negocio. Porque al Buenafuente cargado de responsabilidades que ni duerme ni come por las deudas de la penúltima etapa solo una cosa lo mantenía en pie y lo unía al niño de 17 que empezó en Reus: lo bien que se lo pasaba trabajando. El poder de la comedia.

Puedes ver El Terrat. Los primeros 30 completa online aquí.

Menú